No entendía nada. ¿Por qué, entonces, seguía queriéndome ver y me tocaba? Si se hubiera creído aquellas cosas, no habría querido verme jamás. —Lo curioso de todo es que no podía, ni quería, apartarte de mi lado —respondió a mis dudas internas, demostrando que me conocía mejor de lo que yo le conocía a él—. Sabía que te gustaba todo lo que hacíamos porque siempre volvías por más. Algo me decía que me preferías a mí. —Claro que te prefería a ti, Jesse —no pude evitar interrumpirle, pero la frustración sobre todas las mentiras que Jason le había metido en la cabeza era superior a mí—. Eras el único con el que hacía esas cosas, dejé de interesarme por otros chicos, sólo pensaba en ti —solté todo del tirón, confesándole mis sentimientos de por aquel entonces, cuando nos veíamos un par de hora

