Debido a un problema con las internas en uno de los reclusorios en los que estábamos trabajando, además ninguna de las tres entrevistadas había respondido a nuestro llamado, así que teníamos que detener todo, de nuevo, yo estaba desesperada, todo esto me tenía demasiado nerviosa, no tenía noticias de Otto y Leona casi no estaba en casa debido a sus cargos como directora en su nueva empresa de joyería, Federico se mantenía ocupado debido a la gran lista de pendientes que llegan cada día de todas las sucursales que tenemos en el país, los medios de comunicación tampoco habían detenido sus entrevistas e investigaciones, otra cosa que debía agregar era que hoy es la cena por… mi cumpleaños —hoy más que nunca debes fingir amor hacia mi— decía Federico entrando a mi oficina, quité la vista de l

