Habían sido unas semanas terribles para el Banco, más demandas, deudas, despidos, renuncias, además la noticia de la muerte de Bruno había conmocionado a toda la ciudad, incluida a mí, Bruno Ortiz era el mejor amigo de Federico, por supuesto era el encargado de una de las sucursales más importantes que teníamos, no era de todo mi agrado, pero fue padrino de nuestra boda civil, lo que por obvias razones me ataba a él, además Federico no me ha dado el divorcio y después de hablar con Gonzalo y Vicente, y mi abogado de confianza, tuvimos que contarle todos nuestros planes a Leona, así que decidimos que por estrategia y cambio de planes, nos quedaríamos unos días más a su lado, tiene que creer que las elecciones las volverá a ganar, que su familia “ha recapacitado” y todo volverá a la normalid

