Dos semanas después Mis ojos se abren con pesadez, estoy sola, en mi cama, en mi casa, al fin sola, han pasado dos semanas desde que salí del hospital, dos semanas en las que eh dado entrevista tras entrevista, declaración tras declaración, los medios de comunicación no abandonaban mi casa en ningún momento, hasta que conseguían sus entrevistas, en todas estuve dando la misma versión de los hechos, Federico no quiso cooperar con los secuestradores y por eso lo asesinaron, yo nunca estuve con él, nunca pude verlo, a mí me rescataron gracias al dinero que entregó mi hijo Otto, la asistente de Federico, Delia, también estaba en el atentado y murió antes que él, mi cabeza dolía, mi cuerpo entero también, tuve que dejar a Gonzalo, dejar que siguiera su camino, no me interesa si se va con otra

