Capítulo II

661 Palabras
*Narra Emily* Salí hecha una furia, mientras azotaba la puerta después de salir, sintiendo como todos los empleados tenían sus miradas sobre mí. No era normal verme enojada en la oficina, tal vez era por eso, pero lo único que quería hacer era escapar de esa realidad, no quería ni verme casada con aquel sujeto o si quiera imaginarlo. Así que me dirigí a la salida de la empresa, tomando las llaves que el portero me otorgaba. *En la oficina, narra el padre* — Yo en verdad me disculpo Joven Williams — Suspire mientras veía como la más pequeña de mi familia salía sin decir palabra alguna. — No se preocupe Señor Thomson — Dirigí mi mirada viendo cómo se colocaba de pie el joven frente a mí. — Pero, me gustaría hablar con ella después — — Por supuesto se lo comunicaré y tenga la certeza de que no faltara — Estreche su mano para después ver cómo se marchaba. *De vuelta en el tráfico, narra Emily* Sin esperar más marque un número, colocándome un auricular para poder manejar — Es un patán, no lo soporto — — Tranquila, dices que solo lo has visto una vez y sólo te dijo su apellido, ¿no? — Escuche como una pequeña risa sonaba por el otro lado de la línea. Se estaba riendo de mi situación, bufé frunciendo el ceño — No te rías, estos es serio — — Lo siento Emily, pero es demasiado gracioso, no pensé que tu padre te pudiera comprometer. Bueno como sea. Creo que debes de darle una oportunidad, todavía no lo conoces del todo — — Tienes razón, pero simplemente verlo me hace enojar — — Pero él no tiene la culpa de esto — — Lo sé, y tal vez tenga que disculparme pero — Continúe manejando entre la avenida principal, no sabía muy bien el cómo me había distraído tanto que incluso llegue al punto de frenar bruscamente mirando perpleja el automóvil que se encontraba a centímetros del mío. — Bueno, ¿Emily estas bien? ¿Qué sucedió? — — Descuida estoy bien — — ¡¿Cómo vas a estar bien?! Casi mueres por el sonido que escuche — — Descuida solo es un pequeño raspón — Suspiré irritada por tal situación, si bien, no había podido terminar aquella frase, porque alguien había tenido la osadía de interrumpirme. — Yo no creo que eso sea solo un raspón — Suspire mirando cómo ese sujeto estaba tan tranquilo en la ventana de mi automóvil. — Idiota — Susurré para mis adentros, este tipo. Este tipo me las pagaría — Lilia te marcó después, tengo que colgar — — ¿Por qué? ¿Quién es? — — Luego te digo, hasta luego — Colgué la llamada, para dedicar toda mi atención a ese sujeto — Se podría saber ¿Qué quieres? — Me coloque más firme y seria de lo que solía ser, sin duda, no era mi día, primero me comprometen con quien sabe quién y ahora frente a mí está el mismo tipo. — ¿No es mejor llevarte a un hospital primero? — — No es necesario, simplemente fue un raspón. Y ahora que lo pienso ¿Tú qué haces aquí? — Lo mire directamente a los ojos enojada e irritada. — ¡Oh! ¿Eso? Pues da la casualidad de que casi chocas mi auto — — ¿Conque tú fuiste quien se me atravesó? — — Disculpa, pero yo no soy quien iba hablando por el celular — — Llevaba las manos libres — — Y yo iba manejando bien — — ¡¿Sabes qué?, olvida lo, tengo mejores cosas que hacer que estar aquí peleándome contigo! — Grite inconscientemente, subí el cristal de mi lugar para colocar el auto en marcha y retirarme de ese lugar. Primero debí de corroborar que estuviera bien, pero, ¿A quién le importa? Si estaba molestando, era porque estaba perfectamente bien.
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