[ISABEL] Un terrible dolor de cabeza provoca que me despierte o más bien que empiece a cobrar conciencia de lo que está pasando a mi alrededor. Inmediatamente me llevo las manos a la frente y las náuseas que tengo en verdad son insoportables. —¿Keira? — Pregunto en un murmuro pero no hay respuesta. Por fin, abro los ojos. La oscuridad de la habitación ya que han cerrado las cortinas por completo ayuda a que pueda abrirlos sin problemas pero, me encuentro sola, ni siquiera los chicos que estaban conmigo se encuentran aquí. —¿Hola?— Vuelvo a decir pero el latigazo de las náuseas vuelve a mí y así toda mareada corro hacia el baño que sé está dentro de la habitación y vuelvo el estómago sobre la taza del baño. Lo hago con fuerza, lastimándome la garganta y un poco el pecho, no sé qué

