2 meses antes… Un acongojado hombre caminaba de un extremo a otro dentro de una habitación de hotel, sobaba sus manos y despeinaba su cabello de forma frenética. Algo lo tenía muy preocupado y no dejaba de darle vueltas al asunto dentro de su cabeza. De pronto el constante vacío fue roto por dos golpes secos en la puerta. El hombre se detuvo en seco, y levantó la vista. Se acercó con decisión hacía la manilla y la giró puesto que ya sabía quién estaba del otro lado. -Vicente, ¿sabes algo de ella? - preguntó de forma apresurada Nora, mientras sostenía en su mano derecha la carta que Catalina le había enviado hace un par de semanas atrás. Vicente, cerró la puerta tras de Nora y casi al instante convirtió su boca en una delgada línea angustiosa. -Llegué al convento…-respondió Vicente, la

