Una extraña forma de integrar la religión dentro de la vecindad de sus habitantes. Acostumbrado a encontrar lugares especialmente señalados desde la antigüedad, donde las iglesias de distintas religiones se sucedían en su uso y edificación del mismo lugar, donde con normalidad se pueden encontrar cuevas excavadas en su interior o con unas lagunas de aguas curativas o milagrosas. Pero desde que las ciudades se han extendido tanto, y hay que atender los oficios de todos los fieles, sea tenido que hacer un esfuerzo por llevar la religión al pueblo y no como antes se hacía de que era el pueblo quien se acerba a los templos, estuviesen estos situados cerca o no de las ciudades. Entre para comprobar si estaba abierta, y si estaba cargada de esa energía dela que me nutriría con posteridad como

