***** Ryan estaba en su despacho, cuando Fiona abrió la puerta de un solo golpe, tal acción hizo sobresaltarlo. —¿Qué cojones? —preguntó. —Cuida tu vocabulario; al parecer juntarte con gentuza ha echado a perder tus modales, que tanto me ha costado que aprendieras. —¿De qué estás hablando ahora, mamá? —Hablo de que has marcado a esa chica problemática, como tu mujer, Ryan. ¿Pensante que no me enteraría? Al llamarlo por su nombre, supo que su madre en realidad estaba muy molesta; cosa que le importaba muy poco, la verdad. Él no era un chico, para indicarle lo que podía o no hacer. —Es cierto, lo hice —respondió sin inmutarse. —¿Cómo pudiste hacerlo? Yo quería a alguien mejor para ti, te mereces a otro tipo de mujer. —Alguien mejor... ¿Para ti o para mí? ¿Alguien cómo? ¿Charlott

