***** Ryan tenía rato observando a Jessica desde las cámaras de seguridad. Como se desenvolvía y la manera en cómo estaba vestida con aquellos jeans, que hacía que se le viera un culo de infarto, al punto que se le hacía boca agua por darle un mordisco. —¿Por cuánto tiempo seguirás mirando a esa pobre chica como un acosador? —Rowdy se estaba burlando de él. —¿Es tan obvio? —formuló la pregunta sin despegar la vista de los monitores. —¿Qué te gusta? Sí, y hasta un ciego puede verlo, pero ahora mismo te estoy hablando de Arlene. Me ayudarás, ¿sí o no? —Es mi prima pequeña —respondió en forma dudosa rascando su cabeza, pero sin dejar de mirar aún. —Es mi mujer desde hace tiempo, Ryan. Eso lo sabes muy bien. Nunca te lo he ocultado, y siempre te he dicho que quiero todo con ella —argum

