***** Ryan no perdió tiempo y posó la boca sobre la suya, gruñó en sus labios, cuando ella puso sus delicadas manos detrás de la nuca; acarició su espalda y arqueó su cuerpo para estar más cerca de él. Aunque sentía un poco de dolor en su brazo. Tenerla de esa forma valía la pena soportarlo. Jessica rompió el beso en busca de aire. —No deberíamos…—su voz era entrecortada por el esfuerzo de respirar. —¿Por qué? —preguntó Ryan dejando besos suaves, y húmedos en su cuello haciendo que ella gimiera más de placer. —Tu herida… mi abuela decía que cuando una persona tenía una herida; no podía tener relaciones sexuales, porque afectaba la herida y quedaba una horrorosa cicatriz. Ryan sonrió al escucharla y le dio un casto beso en los labios. —Entonces lo haré, para que esta noche primera n

