ARIANA Seguimos hablando del tipo al que no le importa lo que salga de mi boca y que ha declarado que seguirá luchando por mí pase lo que pase, pero eso no es asunto mío. —Yo...—. Aparté la mirada de él mientras mis pensamientos se agolpaban en mi mente. ¿Cómo puedo decirle que me deje en paz si una parte de mí quiere que se quede? Esto es demasiado. —Necesito que solo...—. El sonido de la puerta trasera abriéndose con tanta fuerza me hizo detenerme y mirar al intruso. No me sorprendió tanto ver a la única e inigualable Olga. Lo que me sorprendió fue lo enfadada que parecía. —Me encuentro pasando un rato agradable con mis nietos mayores y veo que tanto Ariana como mi hijo han desaparecido. ¿Qué crees que pasó cuando fui a buscarlos? Te diré lo que pasó: esos dos se volvieron locos, me

