Jungkook bajó hecho un diablo del auto de su hermano que ni siquiera se despidió, además su hermano mayor sabía que estaba furioso, por lo que no le habló ni volteó a ver desde el momento que salieron de casa. Era lunes y desde el viernes, cuando vio aquella foto de sus amigos con el "traidor", su enojo no había hecho más que aumentar cada hora que pasaba. No les había devuelto las llamadas y tampoco había contestado los mensajes del grupo de chat. Se negaba a dirigirles la palabra, así que estuvo haciéndoles la ley del hielo todo el fin de semana. Ni siquiera había disfrutado el sábado la noche del bar. Entró a la escuela, en el tablero de anuncios había una gran hoja pegada que informaba que la primera hora estaba cancelada, pues habría una asamblea en el gimnasio para todos los grados

