— ¡Jungkook, no!— Minji gritó, viendo como su amigo estaba parado en una mesa a metros de ella. Lo descuidó sólo por un minuto y ahora el chico estaba haciendo un strip dance ante el público. Las personas alrededor le gritaban en aliento.— A la mierda.— Musitó Minji y decidida emprendió marcha para ir a bajarlo de ahí. Demasiado tarde.— Mierda.— Volvió a repetir pero esta vez porque Jungkook había tirado de su camisa y ahora se encontraba con el pecho al aire libre.
¡Mierda! Gritó en su mente. ¿Desde cuándo Jungkook está tan bien... Esculpido? La gente se volvió loca, incluso empezaron a golpear la mesa para hacer más ruido, Kook empezó a girar la prenda en el aire como si fuera un lazo y lo que comenzó como una misión para detenerlo de Minji, ahora estaba parada y disfrutando del show de su amigo. Incluso comenzó a grabarlo en video, pues cuando él volviera a la sobriedad sería un gran y estupendo tormento.
— ¿Qué carajo está haciendo Jungkook?— Taehyung llegó a su lado y empezó a reírse sin poder controlarse.
La canción que estaba usando Kook como soundtrack de su show terminó, él se despidió y de un saltó bajó de la mesa.
— ¡Minji!— Empezó a gritar y la multitud volteó en su dirección, mostrándole a Jungkook donde se encontraba su amiga.— ¡Ahí está mi chica!
— No soy tu chica, Jungkook.
— ¡Es mi chica!— Proclamó Taehyung y Jungkook lo miró mal.
— ¡No soy de nadie!— Gritó ella.— Bueno, de Tom Holland sí, pero no de ustedes definitivamente.
La gente ya estaba de nuevo en sus asuntos. Los tres amigos se abrazaron y empezaron a caminar al área de la piscina.
— Jungkook está fresco, vístete.— Pidió Minji.
— Tengo calor.
— Oh, ahora se le llama "calor" a ser presumido, ehhh.— Reprochó Taehyung y picoteó uno de los abdominales de Jungkook.
— Tae, tu pancita es igual de cool que los cuadros de Jungkook.— Minji le sonrió.
Los dos chicos la vieron.
— A ver, ¿qué prefieres?— Jungkook habló.— ¿Mi abdomen o la panza de Taehyung?
Minji rodó los ojos.
— No voy a responder eso.
— ¿Por qué no?
— Qué asco.
Los tres rieron al unísono de nuevo, ya estaban sentados en el césped al lado de la piscina. Antes de que Jungkook brindara su show, los tres habían estado bailando sin parar una hora completa, después de eso Minji fue al baño, Taehyung fue por más cerveza y Jungkook salió al patio ya que apartaría un espacio para que los tres pudieran descansar, pero como fue evidente, esa mesa lo distrajo unos minutos.
— ¿Soy yo o la hermana de Minhyuk me está haciendo señas?— Taehyung miraba directo a las puertas corredizas de la casa, Minji se giró para comprobarlo y definitivamente ella le estaba haciendo señas.
— ¿No has hablado con ella?— Preguntó el pelinegro y Taehyung negó.— Te estás tardando.
— Por primera vez en la noche, el ebrio de Jungkook tiene razón.— Apoyó Minji.
Taehyung sonrió y asintió para sí mismo, consiguiendo valor.
— Entonces, vuelvo en un rato.— Se puso de pie.— O tal vez no.
Minji y Jungkook empezaron a hacer bulla, gritando como si estuviera a punto de entrar a un ring de boxeo. Finalmente Taehyung se alejó. Ambos se quedaron en silencio, poco a poco sus cuerpos fueron aflojándose y ahora estaban acostados sobre el pasto, Jungkook seguía sin camiseta y aunque el césped le irritaba su piel desnuda, la ebriedad lo tenía bajo anestesia. Sólo miraban el cielo, respiraciones calmadas y una loca fiesta de fondo, se escuchaba muy lejos aunque estuviera a metros.
— Minji...— Jungkook habló, ella lo miró, recibiendo una mirada por parte de él también. ¿Por qué Jungkook se me hace tan atractivo en este momento? Pensó ella, sintiéndose un poco molesta por ese pensamiento, era su amigo, no quería pensar eso de él. Además, Kook estaba ebrio, fuera de sí, el lunes en la escuela volvería a ser el mismo amargado y no recordaría nada de esa noche. Pero no podía evitar sentirse conmovida por sus ojos brillosos, su cabello, sonrisa, sus piercings y ese maldito abdomen...— Creo que no he superado a Jibyul.
Y todos los pensamientos que Minji estaba teniendo en esos momentos fueron derrumbados y lo único que pudo hacer ante la confesión de Jungkook fue sonreír de una manera incómoda.
— Creí que estabas aliviado de que te salvamos cuando llegamos.
— Lo estuve, me refiero, lo estoy.— Aseguró.— Pero cuando estaba con ella, no sé, una pequeña parte de mí estaba feliz de que estábamos conviviendo.
— Ohh...
— O sea, volvía a ser su amigo, me quería a su lado...
— Ya veo.— Minji cesó su sonrisa.— La verdad no sé que decirte.
— No quiero que me digas nada.— Sonrió él.— Sólo quería sacarlo. Gracias por ser mi amiga.
— Sí, claro.— Ella suspiró.— Para eso estamos.
Más minutos en silencio, Minji sintiéndose como estúpida todo ese rato y con la cabeza hecha un lío. Ciertamente pensar que Jungkook era lindo no estaba mal, pensaba eso de Taehyung también, pero era diferente y no podía explicárselo a sí misma. Tal vez sólo estaba melancólica y ella sabía muy bien como solucionarlo, la respuesta la tenía justo ahí, estaba en una maldita fiesta.
— Oye.— Minji se reincorporó.— Vor a ir por algo de beber.— Ya estaba de pie.— Deberías de ponerte la camiseta de nuevo, te saldrá salpullido o algo.
Ella comenzó a alejarse y Jungkook la volteó a ver bruscamente.
— ¡Hey, Minji!— Gritó pero ella ya le había dado la espalda.— Como sea.— Volvió a relajarse, comenzaba a sentirse mareado de nuevo.
Minji entró a la casa y lo primero que se topó fue a Taehyung y la hermana de Minhyuk separándose de un beso. Ella musitó un gran wow, Taehyung alcanzó a verla y le preguntó por Jungkook mediante señas, Minji señaló al patio. Siguió con su camino a la cocina, sólo quería un refresco y después bailaría con las primeras personas conocidas que encontrara. Ya en la cocina, tenía listo un vaso con hielo y buscaba su refresco favorito.
— Creo que se acabó la Sprite.— Mencionó alguien tras de ella, tomándola por sorpresa. No puede ser. Pensó al reconocer esa voz.
— No me digas, apuesto que fue Hoseok.— Respondió ella, intentando sonar normal y girándose para encarar a la persona.— Hey, Taeyong.
— Síp, de hecho lo vi con una botella de Sprite en una mano y una de tequila en la otra.— Hizo una mueca, Minji se permitió bufar una risa.— Hola, Mimi.
— A veces es estresante compartir gustos con mi cuñado.
— Sí, recuerdo que siempre peleaban.— Taeyong sonrió divertido, empezó a caminar para acercarse.— ¿Aún lo hacen?
— Yup. Pero lo quiero, aunque sea un estorbo, ya es de la familia.
Taeyong asintió. Lo sabía, era como su hermano mayor, que una vez estuvo a punto de darle una paliza y que prácticamente lo odiaba. No lo culpaba.
Minji volvió a darle la espalda a Taeyong, tratando de poner una barrera. Los nervios comenzaban a aparecer, sabía que él se estaba acercando y no podía evitar sentir todo su cuerpo bajo un ataque de cosquillas y punzadas.
— Me has estado evadiendo la última semana.— Volvió a hablar, ahora más cerca.
— Querrás decir, he estado evadiendo a Donghyuck.— Lo miró con los ojos entrecerrados, Taeyong sonrió.
— Perdón por eso.
— ¿Qué quieres?— Decidió enfrentarlo, girándose a él de nuevo, llevándose la sorpresa que él estaba ridículamente cerca.
— Nada.— Se encogió de hombros.— Es sólo que, siento que las cosas estaban tensas entre nosotros.
— Uhm, nope.— Ella negó.— Estábamos perfectamente sin hablarnos, cada quién en sus asuntos, tú con tu novia y yo con mis amigos.
— Claro, tus amigos. Ese Jungkook... Se ven demasiado cercanos. ¿Dónde está?
— No sé.— Contestó rápido.— Sabes...
— ¡Minji, te estaba buscando!
Otra persona entró a la cocina, ella se sobresaltó y Taeyong se giró de malhumor pues le habían arruinado el momento. Poco a poco se fue separando de ella y miró con una mueca al chico, ¿en serio?
— Ah...— Minji no sabía que decir hasta que el chico sonrió de una manera extraña.— Claro, claro, ¿dónde estabas, Jimin?
— Ya te dije que buscándote.— Comenzó a acercarse.— Tenemos pendientes un par de canciones para bailar.
— Por supuesto.— Minji se zafó de Taeyong y lo miró.— Bueno, adiós.
Jimin tomó la mano de Minji, se despidió de Taeyong y salieron corriendo de ahí. Pronto comenzaron a reír sin dejar de escabullirse entre todas las personas.
— Muchas gracias, Jimin.— Ella le agradeció con una sincera sonrisa.— Es la segunda vez que me salvas de Taeyong.
— Tengo un radar cuando una damisela está en peligro.
Minji rió divertida y negó con la cabeza, Jimin también sonreía y eso le agradó a Minji pues ya no se veía tan decaído como hace un par de horas. Por fin se estaba divirtiendo.
— Sí claro.
— Me debes una.— Señaló.— Tienes que bailar conmigo.
— No puedo.— Contestó ella.— Si fueras mi novio, no me gustaría verte bailar con otra chica.
Jimin rodó los ojos.
— No importa, tengo la solución a eso.— Se encogió de hombros.— Vamos, acabo de ver bailar a Hoseok, Jaerin y Namjoon, hay que bailar con ellos.
— Bueno, eso sí acepto.
Cuando llegaron con sus amigos, Minji confirmó que Hoseok estaba con una botella de tequila y otra de Sprite, no las soltaba y seguía bailando perfectamente como si la música estuviera hecha para él. Jodido cabrón. Pensó Minji y sonrió derrotada.
Namjoon miró sorprendido al par que había llegado, Jimin y Minji eran una extraña combinación y nunca antes los había visto interactuar. Se preguntaba si Jungkook sabía de su cercanía. Igual, los dos estaban pasándola bien y era lo único que importaba, para eso eran las fiestas después de todo.
— ¡Minji, te retó a una competencia de baile!— Hoseok gritó.
— Acepto.— Dijo Minji sin pensarlo.— Y si gano me das la Sprite.
Hoseok miró la botella como si fuera su propio hijo y con el dolor de todo su corazón terminó aceptando. Jimin y Jaerin se encargaron de hacer a un lado a la gente y dejar el centro para los dos bailarines. La siguiente canción que sonó por las bocinas fue Old Town Road de Lil Nas X, la canción del momento, la gente gritó de la euforia.
Hoseok fue el primero que empezó a bailar y en sus pasos de baile incluyó el dejar las botellas de sus bebidas en el piso aplicando técnicas de break dance. Combinando sus técnicas de b-boy y concentrándose más en el popping estilo funk, su especialidad, armó un asombroso freestyle al cual todos gritaron en apoyo y emoción.
El castaño le cedió la canción a Minji, ella decidió irse por técnicas de hip-hop, su fuerte, agregando un poco de house y mostrando la asombrosa dualidad que poseía pues de pasos de baile masculinos y rudos pasaba a la sensualidad que sólo las chicas sabían explotar, la gente no paraba de gritar y expresar el asombro en cada paso que Minji ejecutaba.
Ella terminó su freestyle azotando en el suelo con un split e incluso Hoseok gritó y saltó de la emoción.
La canción aún no terminaba y un chico gritó:— ¡Bailen pasos de Fornite!
La multitud apoyó la idea. Minji y Hoseok se miraron el uno al otro y como si sus mentes estuvieran conectadas, comenzaron a hacer el famoso paso llamado hype, el que consistía en un movimiento de brazo de arriba hacía abajo en sincronía de una patada. La gente explotó de entusiasmo. Cuando la canción se acabó, Hoseok y Minji se abrazaron y las personas que presenciaron el show aplaudieron y gritando los nombres de los dos bailarines. Hoseok tomó la botella de Sprite y se la dio a Minji.
— Toma.— Ofreció.— Ese split me ganó, niña.— Reprochó pero sonreía orgulloso a pesar de haber declarado su propia derrota.— Aún no es tiempo para que superes a tu maestro, pero esta vez te la doy.
Y Minji no pudo expresar las emociones que sintió en ese momento.
Sí, Hoseok era su molesto cuñado que siempre estaba en casa sacándola de quicio o comiéndose los mocos en el sofá de la sala, pero antes de eso, era su maestro, su inspiración y la persona que la había formado hasta ahora. Hoseok era su mentor y casi todo lo que sabía de baile él se lo había enseñado y siempre estaría agradecida por eso.
Justo ahora le había reconocido su victoria, Minji había completado una de sus metas y ahora la adrenalina la estaba consumiendo, pues sabía que Hoseok daría todo de él a la próxima y eso era para asustarse, también para motivarse, pero era el rey del baile del que estaba hablando, él podía hacerte añicos si se lo proponía y con tan sólo un par de pasos de baile.
— ¡Minji ganó, señoras y señores!— Gritó Jimin y de u movimiento, ya tenía a Minji sobre sus hombros y estaba recorriendo toda la pista de baile alternativa.
La gente gritaba y levantaba sus manos para chocarlas con las de Minji, así lo estaba haciendo, chocando los cinco con una y con la otra levantando la botella de Sprite como si se tratara del trofeo de la competencia de baile más grande del mundo.
Mientras tanto afuera, Jungkook que seguía acostado, comenzó a percatarse del escándalo que pasaba dentro de la casa y por instinto, se puso de pie y corrió en aquella dirección. Casi todos estaban reunidos en la sala, tuvo que pararse de puntas para ver lo que estaba siendo sensación. Era inútil, casi toda la fiesta estaba concentrada ahí y él era de los últimos.
— ¿Jungkook?— Preguntó alguien a su lado. Era Jibyul y ella estaba en shock al verlo sin camiseta.— Ehh, ¿qué haces sin camiseta?
— Yo, yo... Uhm...
— ¡Eso fue increíble!— Gritó alguien que pasaba por ahí, Jungkook miró al chico que iba en compañía de una chica. La gente comenzaba a dispersarse.
— ¡Oye!— Llamó su atención.— ¿Qué fue lo que pasó?
— Amigo te acabas de perder la mejor batalla de baile entre Kwon Minji y Jung Hoseok.
¡¿Minji?!
Jungkook volteó de nuevo al centro y el estómago se le revolvió a ver a Minji tan feliz, nunca la había visto así de contenta, pero no fue eso lo que le causó el malestar, sino la persona con la que estaba festejando su aparente victoria, esa persona la cargaba sobre sus hombros y paseaba de un lado a otro, Jimin la estaba haciendo feliz en ese momento.
— ¿Qué mierda está haciendo Jimin con ella?— Exclamó Jibyul enojada, lista para ir y armar una escena, pero Jungkook la detuvo tomando su mano.
— Lo supieras si hubieras estado con Jimin todo este tiempo...— Dijo molesto.— y yo con Minji. Mierda.
Jungkook soltó a Jibyul y enojado se puso su camiseta mientras salía de ahí.