— Hola, perdido.— Taehyung saludó a Jungkook mientras lanzaba su mochila a su asiento.— Que fiesta la del viernes, ¿no?
Jungkook miraba a la ventana y no contestó, Taehyung hizo un mohín y procedió a sentarse. Minji entraba en ese momento por la puerta, bebiendo un café helado.
— What's up?
Ella tomó su asiento y siguió bebiendo tranquila su café.
— Vi el video de tu batalla de baile con Hoseok,— Taehyung le dijo a Minji.— fue asombroso, no puedo creer que me lo perdí.
Minji sonrió pícara.
— Pues claro, estabas comiéndote a la hermana de Minhyuk.
Taehyung se puso rojo en ese momento y prefirió evadirlo.
— Eh, Jungkook...— Dijo nervioso.— Olvídalo, estabas tan ebrio que de seguro no te acuerdas de nada.
— Lamentablemente me acuerdo de todo.
Minji captó el enojó en la voz de Jungkook, se giró a verlo.
— ¿Por qué lo dices así? Estuviste muy feliz esa noche.
— Al final se me arruinó la fiesta.— Musitó, sin siquiera mirarla.
— Qué raro, el último rato de la fiesta fue el mejor para mí.— Replicó ella.
Taehyung miró a ambos confundido, sonaban tan a la defensiva.
— ¿Es esto una pelea de pareja o...?
Ambos bufaron y miraron en direcciones contrarias. Okay... Pensó Taehyung.
Era temprano aún, el salón ni siquiera estaba lleno. Minji aprovechó y se puso de pie, daría un rondín por los salones para matar tiempo.
— Iré a dar una vuelta, Tae ¿quieres ir?— Taehyung, quien ahora estaba haciendo una tarea atrasada, sonrió y negó señalándole su cuaderno. Minji comprendió.— ¿Jungkook?
Él estaba escogiendo que música escuchar.
— Vaya, ahora te acuerdas de mí.— Hizo una mueca, la chica puso los ojos en blanco.
— ¿Quieres que me cuelgue de tu brazo como Jibyul y hable con voz chillona, acaso?— Preguntó, Kook dejó caer su barbilla.— Sí, eso creí. Me voy.
Y se fue.
Taehyung cerró su cuaderno y por su movimientos, Jungkook pensó que se iba ir tras Minji, pero no, se paró frente a él con los brazos cruzados sobre su pecho y lo miró con una ceja encarnada.
— Bien, dime que está pasando entre ustedes. ¿Pelearon este fin de semana?
Jungkook negó con la cabeza.
— No. No habíamos hablado hasta ahora, me dejó abandonado en la fiesta junto a la piscina.
— ¿Abandonado?— Preguntó confundido.— Pasé por ahí un par de veces, te veías muy bien acostado tú solo.
— Como sea.
Minji le había contado a Taehyung todo lo que pasó en la fiesta justo cuando él se había ido. Sospechaba el por qué Kook estaba molesto.
— Estás enojado porque ella estuvo con Jimin.— Afirmó y Jungkook no hizo más que bufar, confirmándole a Taehyung su teoría.— Sabes, él volvió a salvarla de Taeyong.
— ¿Qué?— Preguntó rápido.— ¿Ese la estuvo molestando?
— Algo así.— Se encogió de hombros.— El punto es que Jimin la sacó de esa.— Continuó.— Sabes, ella es libre de tener a los amigos que quiera, incluyendo a Jimin y tú no se lo puedes prohibir.— Dijo nada más que la verdad.— Y sé que la quieres mucho... En ti está que ella te siga queriendo y seas de sus amigos más cercanos o justo como lo haces ahora, actuar como un niño berrinchudo hasta que se harte de ti.
— ¡Ella también es una niña berrinchuda!
— Sí, por eso es que tienen tan buena química.
Jungkook respiró hondo.
— Agh, odio que tengas razón.— Arrastró su trasero en el asiento hasta ponerse de pie.— Nos vemos más tarde.
Sin esperar más, Jungkook salió del aula también.
Seguía enojado, pero no sabía por qué. Taehyung le había dicho un buen punto; Minji podía tener los amigos que ella quisiera. ¿Pero por qué esa persona tenía que ser Jimin? Confiaba en ella, en él no. Era extraño que Jimin quería ser cercano a Mimi tan de repente, justo cuando Jungkook estaba recuperando su confianza en las personas, Jimin buscaba arrebatársela de nuevo.
En algo que Jungkook no tenía duda era que, esta vez no perdería.
Por otra parte estaba Jibyul. Incluso era más extraño que ella estuviera hablándole a él de nuevo... Pero le agradaba. Ella fue una persona muy especial en su vida y los recuerdos que compartían no podían ser borrados tan fácil. Jungkook también podía ser amigo de la persona que quisiera, no estaba mal después de todo. Sólo que, la chispa que Jibyul hacía brotar de él no era precisamente de amistad.
Con la cabeza hecha nudos y sus sentimientos revueltos, soltó un bufido que retumbó por el pasillo.
No importaba, tenía sus prioridades y el exentar la clase de Historia era una de ellas, la otra era Know Minji y por último, Taehyung.
Estaba siendo feliz de nuevo y no iba a arruinarlo.
Asomó su cabeza por la puerta del salón del grupo A y siendo sincero no reconocía a nadie. Minji no estaba ahí.
— Hey, ¿qué haces aquí?— Preguntaron a su lado. Era Jibyul, parada a su lado, esperando que Jungkook la dejara entrar por la puerta.— ¿Viniste a buscarme, Kookie?
Jungkook sonrió tímido ante la sonrisa coqueta de la chica.
— Estoy dando la vuelta, eso es todo.— Respondió, poco a poco alejándose.— Nos vemos luego.— Comenzó a despedirse.
— ¿Lo prometes?
— ¿Qué?— Preguntó confundido.
— Vernos luego. ¿Lo prometes?
— Uhh, creo... Adiós.
Con una pequeña sonrisa, Jungkook se retiró de ahí. Pasó de nuevo por su salón, dio un vistazo rápido para verificar que Minji no estuviera de vuelta, como era de esperarse no estaba, sólo Taehyung haciendo la tarea de antes. Fue directo al salón del grupo C, todavía no llegaba a la puerta y las risas de su querida amiga ya se escuchaban en el perímetro.
Entró sin ninguna pena a ese salón, recibiendo la mirada de casi todos. No le importó, él buscaba a Minji, quien en ese momento charlaba con Mina su amiga y Jimin. Sí, Jungkook no pudo evitar sentir el malestar al ver a Jimin ahí.
— Ah, lo siento.— Exclamó al chocar con alguien, no había estado prestando atención donde caminaba.
— ¿Qué haces aquí?— Le preguntó Taeyong. Jungkook encarnó una ceja al reconocerlo y escuchar el tono de voz con el que le había hablado.
— Perdón, no sabía que eras el dueño del aula.— Comentó Kook.— ¿Quién eres, por cierto?
Claro que lo sabía, sólo quería sonar superior y si Kook hubiera estado presente cuando molestó a Minji en la fiesta, Taeyong hubiera sido chico muerto.
Taeyong sonrió.
— El ex novio de Minji.
Jungkook chasqueó la lengua, sonrió burlón y cruzó los brazos sobre su pecho.
— Sí, ahora entiendo porque eres su ex.— Lo miró de arriba para abajo.— Como sea. ¡Bebé!
Minji al escuchar la voz de Jungkook retumbar por todo el salón, se ahogó con el café que estaba bebiendo y se giró a verlo. Cuando lo vio con Taeyong volvió a ahogarse. Su ex novio tenía cara de pocos amigos, alcanzó a ver cómo empuñó sus manos y volvió a su asiento donde Donghyuck y los demás lo esperaban. Jungkook se acercó a Minji.
— Hola, Kook.— Saludó Mina.
— Buenos días, Mina, Jimin.— Sonrió aunque nunca los miró, sus ojos estaban en la pelicorto.— Oye...
— ¿Qué sucede? ¿Le pasó algo a Taehyung?
— No.— Negó con la cabeza. La campana de entrada sonó por toda la escuela.— Ouh, hora de irnos.
Minji que estaba sentada en la paleta del asiento de Mina, se puso de pie y fue al lado de Jungkook.
— Nos vemos más tarde, chicos.— Se despidió de Mina y Jimin, quien por cierto había estado serio desde que Jungkook llegó.— Andando, Jeon.
Kook la abrazó por los hombros y la hizo caminar, ella casi tropieza y por lo mismo empezaron a reír los dos. Parecía que el malestar de hace rato no hubiera sucedido.
Salieron del salón del grupo C, Jungkook aún teniendo el mando de la caminata.
— Oye.— Minji percató algo extraño.— El salón está en la otra dirección.
— Lo sé.
— ¿Entonces?
— Voy a llevarte a desayunar.— Comentó.
— Pe-pero...
Kook se detuvo y la miró.
— Sólo disfrútalo, ¿okay? Tendrás un buen desayuno gratis.
Minji lo miró seria pero después de un segundo sonrió a lo grande y asintió, tomó la mano de Jungkook y lo hizo caminar de nuevo. Tenía antojo de waffles.
Llegaron hasta el final del jardín trasero de la escuela, justo donde había una puerta trasera, la cual estaba cerrada pues sólo se abría cuando los camiones de basura pasaban para vaciar los contenedores. Era una zona muy solitaria. Jungkook solía apreciarla mucho, pues por ahí se escapaba de la escuela cuando no tenía ganas de estar en clases.
— ¿Qué hacemos aquí?— Minji trataba de no pisar residuos de basura.
— Brincaremos la barda.
La chica miró sorprendida a Jungkook. Kook rompiendo las reglas no era algo normal; su sonrisa traviesa tampoco lo era. ¿Este es el Jeon Jungkook que todos amaban en primero? Se preguntó a sí misma. Se parecía un poco a la actitud que el chico tenía en la fiesta, alocada y alegre. La actitud y forma de ser que había causado de Minji sintiera una sensación diferente por él.
De todas maneras, esa sensación ya estaba enterrada.
Tomándola por sorpresa, Jungkook cargó a Minji y la subió al contenedor más alto, segundos después él estaba arriba también. La barda ahora sólo estaba un metro más alta, aún así Kook le ayudó a Mimi a sentarse en el borde de esta.
— ¡Es muy alto!
— No lo es, sólo eres una enana.— Se burló.— Escucha, yo brincaré primero.— Y sin previo aviso él saltó del otro lado, aterrizando sin dificultad en la acera.— Ahora ¡salta! Yo te atraparé.
Sin chistar, Minji se dejó caer. No le daba miedo ese tipo de cosas, su niñez había sido algo extrema. Ella igual aterrizó de manera limpia, al lado de Jungkook y le dio una mirada superior.
— No eres el único que se escapaba de clases, Jeon.
— Olvidaba que eras una ex convicta.
Minji rió y lo empujó, apenas logrando que el cuerpo de Jungkook se sacudiera un poco. Él la abrazó por los hombros como acostumbraba y empezaron a caminar. Cerca había un Waffle House, después de 15 minutos ya estaban sentados ordenando su desayuno.
— Taehyung va a enfurecer cuando vea que estamos aquí y él no.— Comentó Minji, después bebió un poco de su leche con chocolate.
— Lo entenderá.— Jungkook dijo con tranquilidad.— Hey, quería pedirte perdón por estar de amargado hace un rato... Y también por haber bebido demasiado en la fiesta.
— Querías divertirte y no hiciste nada malo, ¿por qué te disculpas?
— Porque sé que Taeyong te molestó y si yo hubiera estado sobrio, a tu lado, cuidándote, no hubiera pasado.
— Tranquilo, no me molestó.— Dijo ella.— Además no soy tu novia, Kook. No tienes que impedir tu diversión sólo para que yo esté bien.
— Lo sé, es sólo que...— Apretó los labios. Eres más importante que una novia, pensó.— Nada. No volveré a beber de esa manera, a menos que esté en nuestros planes.
Minji sonrió y asintió. La mesera llegó en ese momento con sus desayunos, a ambos les brillaron los ojos al ver las torres de waffles. El estómago de Jungkook rugió y Minji no pudo evitar reír por eso, el chico simplemente se sonrojó y la mandó a callar, siendo el mismo chico gruñón que Minji había conocido.
— Oye, Kook.— Minji llamó con delicadeza.— En la fiesta, me dijiste algo... ¿Lo recuerdas?
— Dije tantas cosas esa noche. ¿A qué te refieres?
Ella dio un gran suspiro.
— Que aún no superas a Jibyul.
No había podido sacarse esas palabras de Jungkook de la cabeza. Ya no era importante el hecho que eso le había matado la pequeña chispa que había brotado en su pecho (además Minji se había convencido que Jungkook era su amigo y sería el único tipo de relación que tendrían), sino que, no quería verlo sufrir de nuevo por esa chica... Seria una pena. Con lo poco que conocía a Jungkook sabía lo valioso que era. Jibyul no le daba buena espina a Minji, nunca lo hizo y ahora menos.
Jungkook dio un gran suspiro y evadió la mirada de su amiga.
Sin importar su respuesta, Minji no intentaría alterar sus sentimientos, sabía muy bien que el corazón no se podía mandar.
— Creo que no.— Contestó él al fin.— Es complicado.