Exactamente tres días después de la conversación que habían tenido Alba y Emma, Rick, el amigo de Alba las invitó a comer a un buen restaurante. Por la manera en que Rick saludó a Alba, se pudo notar de que habían tenido algo más que una amistad aunque ya no lo tuvieran, Rick le dijo algo al oído a Alba que la hizo sonrojar de verdad, Emma no se pudo imaginar qué sería lo que éste le había dicho a su amiga, porque para hacer que Alba se sonrojara debería ser algo bien subido de tono porque ella era muy liberal y abierta. Luego Alba se encargó de las presentaciones. —Hola, Emma —le dijo Rick con su voz varonil aunque mucho más atiplada que la de Luciano— Es un verdadero placer conocerte y te digo que puedes contar conmigo para ayudarte en lo que necesites. —Un gusto, Rick —le contestó a

