Salí de allí lo más rápido posible, levantando el polvo conforme mis neumáticos se alejaban. Dejar atrás aquel lugar dejado de la mano de Dios alivió la tensión en mis pulmones. No quería mirar atrás nunca más, pero aún no podía dejar atrás el pasado. Tenía una hija en algún lugar ahí fuera. Hasta que la encontrara, estaría atrapada en este mundo tan peculiar. Ya que estaba cerca de Tangi, no podía irme sin visitar a la señora Noel. Me preocupaba que no me recibiera con los brazos abiertos, ya que a última vez que la había visto, había salido de su casa echa una furia y la había dejado a solas con Sam y con Jen. Es más, ahora contaba con un pasado oscuro, y la gente sospechaba de gente como yo, delincuentes violentos. Aunque era inocente, a los ojos de la ley era una criminal de lo peorci

