POV AMBROSE Dos semanas después... Me levanto melancólico como lo he estado haciendo estos últimos días desde que pasó el funeral de mi abuelo, mi cuerpo solo se mueve de manera automática mientras mi mente permanece sumida en el vacío de mis memorias pasadas...unas en las que recuerdo que creí ser feliz a pesar de que tenía que fingir perfección ante todo el mundo, unas en las que a pesar de tener que lidiar con situaciones que aún eran ajenas a mi por mi edad, creía sentirme completo y no como ahora. Me dirijo al baño a paso lento mientras en mi pecho hay sentimientos encontrados por lo que pudo haber sido y ya no será. Mi abuelo podía ser el hijo de puta más grande del mundo, pero era el hombre que me había criado, aquel que a pesar de nunca haber sido amoroso siempre me expresó el

