POV AMBROSE La cara de horror que coloca el padre de Mey al ver las imágenes de su hija, saliendo de un hotel clandestino a las afueras de la ciudad acompañada por Paul, es la ilustración pura de la decepción. Mi abuelo que antes estaba apoyado del brazo de su protegido, cae sentado de nuevo en la silla y ahora lo mira con aberración, nadie se esperaba esta noticia y menos que el que la diera, fuera yo. —Tu...¿cómo pudiste? —pregunta Mey furiosa, mientras me apunta con su dedo indice y aún con los ojos llorosos me mira como si no pudiera creer lo que está sucediendo. —¿Qué cómo denonios pude? —digo de manera sarcástica—. La pregunta aquí más bien es, ¿cómo pudiste tú? —replico y ella niega con su cabeza. —Nada de eso es creíble —interviene Paul con cinismo y aunque intenta verse como

