MADELINE Subo a la habitación de invitados que me otorgan y no me tomo el trabajo ni de desempatar, meto la pequeña maleta que he traído en el clóset y me tiro de espalda a la cama doble King mientras suelto una exhalación exagerada. Mi teléfono móvil comienza a sonar y cuando lo tomo noto que es Ambrose. Acabamos de llegar y ya va a comenzar a molestarme. ¿Es que Acaso ese hombre nunca se cansa? No...la respuesta es un no. Comienzo a creer que de verdad soy su esclava personal y todo por querer arreglar un estupido farol, de un auto invaluable de la estupida exhibición. Me hubiera evitado muchos problemas si solo lo hubiese dejado así. —Diga —contesto entre dientes después de llevarme el aparato al oído. —Necesito que bajes de inmediato, aún hay muchos asuntos que atender y te nece

