¡Mamá!
— mamá, nada, es más, debería obligarte a casarte con ella, ahora mismo en teoría tú robaste a una novia y ¡debes asumir tu responsabilidad!
— ¡yo no sabía! Meli me pidió el favor de buscar un paquete y yo como idiota fui.
— no importa como llegaste, ahí lo cierto es que tú la aceptaste en tu carro y tú la sacaste de allí, ¿o me equivoco?
— jodida suerte, la mía y justo tenía que ser la prometida de esa familia ¡Y no me voy a casar con nadie menos con una loca!
— para tu información no soy ninguna loca y tranquilo que si tengo un plan ya compré mi departamento lo amoblé y hasta las compras del súper tengo.
—. Guao a la niñita malcriada se le ocurrió algo bueno, lo que no pensaste fue lo básico, ¿cómo huirías? Y me involucraste a mí un jodido abogado reconocido enemigo de esa familia.
—¿Enemigo de Justin?
— ¡Sí! Y de su hijo mayor.
—Familia, Fernanda, ¿qué haces tú aquí? — ¡Es una larga historia!
— decidiste huir, ¿y nadie vio mi trabajo?
— disculpa, pero puedes hacerme fotos y colgarlas en tus redes si esto te ayuda.
— cierto, vamos al jardín, necesito salvar mi trabajo del día ¡Eidan ven!
— ¿Y yo por qué? — necesitó que hagas de novio para las fotos.
— ¡estás jodida si crees que voy a hacer eso!
— hijo, ayuda a tu hermana — mierda y más mierda, hoy no es mi día, ahora me toca ser el héroe de esta chiquilla malcriada.
—Hago todas las poses que mi hermana indica con el atardecer de fondo luego de noche total que terminamos a las siete de la noche. Me voy, no quiero saber nada de esto, vean ustedes que hacen con la novia fugitiva.
— hijo, ¡tú no vas a ningún lado! — ¿Por qué?
—La primera foto que subió tu hermana ya está circulando por todos lados y la entrada está repleta de periodistas.
— joder lo que me faltaba, me voy al jardín muy molesto.
— ¿me puedes explicar que es esto? — Mierda mi novia jodida vida, me olvidé de ese pequeño detalle.
—Te puedes ir Sandra, que mi hermano necesita tiempo con su nuevo amor, debiste ver la forma tan romántica en que la, robo de la boda, el amor es algo tan hermoso, lástima que no lo sienta por ti, adiós oportunista.
— ¡Eidan! ¿Vas a permitir que me trate así?
— ¡Ya! Paren las dos, Sandra, no tengo cabeza para lidiar contigo, te puedes ir por favor.
— ¡No me voy!
— ¡Que te vayas de una jodida vez, no te quiero ver!
— esto no se quedará así.
—mierda, señor, lo que me faltaba.
— señor Eidan, afuera está el señor Justin, con el señor Michel están muy alterados, quiere entrar por la fuerza.
— Hazlos pasar.
— Maldito, Eidan, ¡sal y da la cara!
— aquí estoy, señores, ¿me buscaban?
—¡Sí! Le tiro un golpe el cual no logro darle por qué su padre me detiene.
— ¿pretendes agredir a mi hijo en su propia casa? ¡Noto que de inteligente no vas a morir! Estás tratando con los mejores abogados del país por si lo olvidas, ¿qué quieren?
—¡Quiero que me devuelvan a mi hija! ¡Ella debe casarse!
— estás muy equivocado, tu hija tomo la decisión de huir con mi hijo y hasta donde sé, eso no es un delito, ella es mayor de edad y legalmente puede tomar sus propias decisiones.
—Mi hija debe obedecerme, para eso fue criada, así que me la llevo de aquí, por las buenas o por las malas. Yo escogí este marido para ella, Fernanda, Fernanda.
— ¿no te da vergüenza Justin? No eres capaz de conquistarla por tus propios medios, ¿qué tuviste que negociarla como si fuera un objeto?
— eso no te interesa Eidan, esa maldita mujer se va conmigo ahora ¡ya verá cómo me las paga la muy perra!
—Le doy un fuerte golpe en la cara, lo veo en el piso y le digo ¡que sea la última vez que la insultas! Ahora está conmigo y la vas a respetar, quieras o no le doy otro golpe.
— Eidan, ya por favor, ¡no vale la pena!
— Fernanda me abraza por detrás para calmarme respiro profundo.
— Malagradecida, te crie para obedecer y seguir mis órdenes, acabas de arruinar mi reputación, pero ahora mismo vamos a solucionar esto, ¡nos vamos Fernanda!
— ¡No! ¡Ella no se mueve de aquí!
— ya basta papa, ¿no te basto con destruir mi vida por completo? ¡Me obligaste a casarme con este hombre asqueroso solo por machismo! ¡No soportas la idea que una mujer pueda manejar las editoriales si tú mueres, por eso me ofreciste a este hombre! Pero no padre, esta es mi vida y la vivo como se me da la gana.
Y si hui de la boda de ti y del yugo en el cual me crie ya no seré sumisa y menos voy a convertirme en una esposa florero como todas las generaciones de mujeres de tu familia. Aquí se acaba la cadena, ya no más es una lástima que la persona que más debería cuidarte en la vida sea la que más daño te cause.
Me da vergüenza ser tu hija, me importa una mierda si tengo que vivir en la calle y trabajar en una cafetería con tal de no vivir más nunca bajo el mismo techo que tú.
—Fernanda, cállate y escúchame bien, ¡solo sobre de mi cadáver, tú serás libre!
— ¡Que así sea, si tengo que enterrarte a ti para vivir, pues lo haré con todo el gusto del mundo! Me costó mucho darme cuenta de quién eras tú. Ahora lo sé y créeme que le harías un favor al mundo entero muriendo.
— Mil veces maldita, ¿quién te metió esas ideas de feminismo, esta familia? ¡Eidan nunca contarás con mi bendición para casarte con mi hija!
—Abrazo a Fernanda por detrás y le digo, llegaste tarde, ¡ya nos casamos, así que no necesito tu bendición!
— ¿Cómo? Maldito mocoso, ¡ahora si te mato!
—¡Justin, si le tocas un cabello a mi hijo te destrozo! Ya no tienes nada que hacer en esta pelea, Fernanda ya es una Uzcátegui y sabes las consecuencias legales que eso te puede traer.
— ¡Te juro maldita que me la pagaras!
— a mi mujer no le hablas así, le doy otro puñetazo.
— maldita Fernanda me avergüenzo de que seas mi hija, ¡para ti estoy muerto!
— ¡que en paz descanse, suegro, ahora largo de mi casa de una maldita vez!
— te voy a demandar maldita, te veré tras las rejas por estafarme.
— ¡no se te olvide con qué familia estás tratando! Demándala si quieres.
— ¿Qué sucede aquí? — tío, estos señores ya se van.
— ¿alcance a escuchar que amenazaron a mi familia?
— juez, no quiero problemas con su familia, pero esa mujer me engaño.
—Así vi en las noticias y no la culpo por huir con mi sobrino, ¡tú podrías ser su padre! Ahora largo, esta niña ahora es una Uzcátegui y como tal la respetaras y tu Michel deberías estar feliz.
— ¡ella está muerta para mí, así que no quiero saber nada de ella, olviden que es mi hija la repudio!
— adiós.
—Esa maldita Fernanda, ¿cómo pudo hacerme esto? Todo es culpa de su madre, ella no supo educarla, no sirve para nada esa maldita mujer, la única tarea que tenía era criar bien a esa malagradecida.
—¡Justin, baja la velocidad!
— maldito Michel, ¡me vas a pagar esta ofensa, así que quiero el cincuenta por ciento de tus empresas!
— ¿Estás loco? Ese era el trato, si te casabas con mi hija, ¡pero no sucedió!
— maldito, vas a cumplir tu palabra, quede como el payaso de la sociedad por culpa de tu maldita hija, así tenga que matarte, me vas a dar lo que me pertenece. Luego mataré a esa perra, no me voy a quedar de brazos cruzados viéndola con otro.
— empezamos a pelear, maldito, ¿solo querías quedarte con mis empresas? Pero eso no va a suceder, prefiero que se pierdan antes de dejarlas en tus manos o en las de Fernanda. Justin suelta el volante y no sé en qué momento el auto comenzó a dar vueltas.
— ¡ahora moriremos los dos! — Hasta ahí recuerdo, hijaaaa.