La Boda

1499 Palabras
Hija, levántate ¡que llego el gran día! — ¡está bien! Madre, hago mi rutina de aseo y bajo a tomar el desayuno. — ¡buenos días! Hija. — buenos días, padre — debes estar lista a tiempo, ya que tu madre acompañara a tu prometido al altar. — Padre, el novio, no debe verme, creo que lo mejor es que ustedes dos se adelanten y yo me vaya con el chofer, así no corremos riesgos y puedes ir recibiendo a los invitados, ¡como el hombre importante que eres! — tienes toda la razón, hija, es mejor que yo esté representando a la familia, entonces así será. —Luego de terminar el desayuno voy a mi habitación para esperar a los estilistas, estoy muy nerviosa y no es por la boda, sino por mi futuro. — hija, aquí están las estilistas. — hola, ¡adelante! — muchas gracias, señorita, ¿tiene alguna idea de lo que desea? — ¡No! Solo me gustaría que fuera lo más natural posible — perfecto. —Ellos comienzan a ordenar sus cosas mientras yo observo la hora, el reloj marca las once de la mañana. Una de las chicas comienza a hacerme la pedicura y la otra comienza a secarme el cabello mientras yo juego con mi teléfono, no quiero entablar ningún tipo de conversación y menos sobre la boda. Pero luego recuerdo un dato importante, disculpen la molestia, ¿alguna de ustedes, tendrá una persona de confianza? Que pueda llegar acá a las cuatro y diez en punto. Esperar por la puerta trasera una encomienda crucial. — ¡yo no! — yo tampoco, pero si es muy de vida o muerte te podría ayudar pidiéndole el favor a mi hermano, pero tengo que llamarle ahora. —Necesito que esto sea muy discreto, son cosas de mi ex y si mis padres o mi prometido se enteran de que aun las conservo se imaginaran el escándalo, ¿puedo contar con su discreción? — ¡Por supuesto linda! Te entendemos. — hola, Eidan — ¡hola! Hermanita linda, ¿cómo estás? — bien necesito un favor, mi clienta, la cual es muy exclusiva, necesita enviar una encomienda a las cuatro, necesita que esperes por la parte trasera de la casa al llegar apagas el auto y esperas que ella salga sin tocar la bocina todo ¡debes ser discreto! —¿Tú pretendes que salga del bufete para hacer de Uber? — por favor hermano es de vida o muerte, es una familia muy influyente y sabes que tengo una fama que mantener — ¡está bien! Pero me debes una grande, adiós. —Listo, ¡mi hermano te ayudará! — muchas gracias, no tiene idea del favor tan grande que me hacen, quiero que guarden mi número para luego agradecerles cómo se debe. — con que nos llames cada vez que necesites ponerte más bella es más que suficiente. —hija, ¿cómo vas? Qué hermoso te está quedando el cabello y las uñas me encantan. — madre, como verás están terminando las uñas de mis manos. — ¡está bien, hija! Ya son las tres, yo estoy lista, como debo irme más temprano, tu padre dice que a las cuatro vas saliendo de aquí, así que te veré allá princesa. —adiós, madre, te amo, dile a mi padre que también lo amo — está bien, mi amor es normal, que estés sentimental, es tu boda, hoy partirás a tu nueva casa, te amo, hija — adiós, mamá. Tengo muchos sentimientos encontrados, tan solo falta una hora, esa hora que definirá mi futuro, tengo miedo, mucho miedo, pero creo que las mejores decisiones se toman así y yo tome la mía. Solo me queda aferrarme a ella, ¿chicas le falta mucho? — solo el maquillaje en treinta minutos estaremos listas, comienzan a maquillarme y trato de relajarme mientras tengo los ojos cerrados. Siento la ansiedad junto con el miedo, mis manos tiemblan mi corazón late a mil, estoy entre el deber y el querer, eso es lo más difícil de la vida porque casi siempre lo que uno quiere no es lo que debe hacer. —Listo, ¿te ayudamos con el vestido? — ¡Sí! Me colocan el vestido, luego el velo y al mirarme en el espejo quedo impresionada de verdad que estoy espectacular, si el novio fuera elegido por mi seguro este momento sería perfecto. — ¡nos vamos! Mi hermano ya viene hacia acá. — muchas gracias por todo chicas, suerte en su negocio. — gracias a ti por la oportunidad. —Faltan cinco minutos para las cuatro y decido bajar las escaleras, tomo mi cartera y un, porta retratos con una foto donde salgo con mis padres. Es tanto el miedo que siento que me falta el aire, me cuesta dar cada paso como puedo me acerco a las escaleras y bajo escalón por escalón agarrando el barandal para no caerme. Cuando llego a la sala me paro en el medio si abro la puerta de la derecha voy a la boda y si camino por el pasillo izquierdo llego al auto que está esperando respiro profundo y recuerdo las palabras de Joel no quiero eso para mi vida así que corro por el pasillo. —Al llegar a la ubicación que me envió mi hermana espero unos diez minutos, cuando el reloj marca las cuatro veo la puerta abrirse y una hermosa chica vestida de novia corre hacia el auto. Me quedo tan impresionado con ella tanto así que no me da tiempo de reaccionar hasta qué. — arranca por favor rápido — escucho los gritos de un hombre. — ¡señorita! — Enciendo el auto y parto lo más rápido que puedo — por favor llévame lejos de aquí toma otra ruta para que el chofer no nos encuentre. — conduzco como loco hasta cambiar de ruta en dirección a casa de mis padres. Que es el único lugar que se me ocurre, abren el portón y mi auto derrapa cuando freno por la velocidad que traía. ¿Qué mierda hice? Tomo el teléfono y le marco a mi hermana — ¡hola! — ¡me mandaste a buscar un paquete, no a transportar una jodida novia fugitiva! ¿Se puede saber en qué carajos me metiste Meli? — ¿Qué? ¿Cuál novia? — ¡Sí! Y no sé cómo coño se me ocurrió llegar a casa de mis padres con una jodida mujer vestida de novia que está más asustada que niño recién nacido, por lo visto no tiene un jodido plan, así que mueves ese culo hasta acá en este instante y me sacas de este embrollo. —hijo, ¿no vas a bajar? — ¡Mierda! Dios lo que faltaba. — bajo y me agarro el cabello mientras respiro profundo. — ¿trajiste a Meli? — mi madre abre la puerta de atrás y mierda estoy cagado. — ¡Eidan! ¿Me puedes explicar que significa esto? — ¡estoy jodido! — ¿Qué paso mujer? — ¡Eso mismo quiero saber yo! Tu hijo se acaba de robar a una novia y eso es tu culpa por esos consejos locos que le das. — ¡ah, sí, cuando hacen algo malo son mis hijos, de resto son los tuyos! —Chica, ¿puedes bajar por favor? Le digo a la novia que está como estatua, ¡chica! — ah, su grito me hace salir del trance en el cual me encontró. — disculpa es que no respondías y necesito saber ¿por qué se te ocurrió la genial idea de huir en mi auto? — bueno, tú no te opusiste, es más, te ofreciste cuando tu hermana te llamo. —¡era para buscar un jodido paquete, no a una loca vestida de novia! —cómo puedo salgo del auto con este pesado vestido. — ¡loca tu abuela! — mierda cuando baja del auto, me quedo sin palabras, sin voz, en fin, soy un estúpido observándola, ella mueve sus labios, pero no soy capaz de escuchar lo que dice. —Bueno, vamos a calmarnos cariño, soy la madre de Eidan, pasemos por favor y estás muy hermosa una consulta por casualidad, ¿no eres la novia que esperan en casa de Justin? ¿Eres Fernanda Michel? — ¡Mierda mujer tienes razón! Hijo, ¡la cagaste en grande! — ja, ja, ja, hijo, ¡por fin hiciste algo bueno! — ¿de qué hablas madre? —Esta pobre chica la llevaban directo al matadero, ese viejo podría ser su padre, el muy sinvergüenza tiene cincuenta años y a todos le dice que tiene cuarenta y dos. Era el prometido de ella, ¿o me equivoco? — ¡No se equivoca, señora! — Melissa cariño, pasemos a la sala y tranquila aquí nadie te podrá encontrar y si lo hacen no podrán entrar mi esposo y mi hijo son los mejores abogados del país, ellos pueden ayudarte.
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