+ Voy a hacer todo lo posible para mantener ese equilibrio precario. No solo por mí, sino por Milagro también. No podía fallarle ahora, no cuando había visto en sus ojos el brillo de una felicidad que jamás habíamos conocido antes. Mientras flotaba en la tina, mis pensamientos regresaron a lo que había pasado ese día, a la conversación con Iván y todo lo que había prometido hacer. Sabía que no sería fácil, que habría momentos en los que la duda y el miedo me invadirían, pero también sabía que no tenía otra opción. Estaba en esto hasta el final. + Después de unas horas el agua comenzó a enfriarse, así que decidí salir de la tina. Me envolví en una de las suaves toallas que estaban cuidadosamente dobladas en un estante cercano y me dirigí de nuevo al espejo. Mi reflejo me devolvió la mir

