POV Alessandro Por primera vez en esta noche, mi secretaria está siendo amable conmigo. Les confieso que más que calmarme, eso me está preocupando. La miro de soslayo mientras ella ojea la carta con suma atención como si estuviese leyendo la biblia. Me divierte que mientras lo hace, vaya frunciendo el ceño. —¿Sucede algo, Barker? —pregunto, intrigado. Ella cierra la carta con fuerza y me clava esos ojos pardos que pueden provocar la tercera guerra mundial si se lo propusieran. —Sí, sucede algo —responde, apoyando la carta sobre la mesa con más dramatismo del necesario—. ¿Por qué les ponen nombres tan extraños a todos los platillos? ¡Solo quiero un buen plato de spaghetti! La miro fijo un segundo. Y luego me echo a reír. Lo dice con la naturalidad e inocencia de una niña pequeña qu

