Hera. El lugar estaba atestado, no creía que pudiera entrar un solo alfiler más, la pista de baile estaba igual de llena, al parecer esta noche había barra libre. Mire hacia el segundo piso, dónde se encontraba el área VIP, no estaba llenado como aquí abajo, los simples mortales no se mezclaban con los dioses. La música era reguetón, estaba muy bien el ambiente, iban mezclando entre reguetón y otros géneros. Me acerqué a la barra, no iba a subir al reservado, no hasta que él viniera a mí. Porque lo haría. Me acerqué a la barra, pedí un vodka, y esperé mientras miraba a mi alrededor. Los hombres me devoraban con la mirada, y las mujeres con miradas recelosas. Un tipo, alto castaño, cuerpo atlético, se acercó decidido después de decirles algo a sus amigos. Sería su presa esta noche.

