Capítulo 9. El Milagro del Caos POV Arya La mano de Erick es un ancla de hierro en medio de la tormenta que se ha desatado en mi interior. Siento la tensión en sus músculos, una vibración de furia contenida que me comunica, sin necesidad de palabras, que está a un milímetro de perder el control contra Arturo. Sin embargo, no puedo permitir que esto escale. No hoy. No ahora. —No lo hagas —le susurro, apretando sus dedos—. Déjalo, no vale la pena. Nuestras miradas se encuentran y, por un instante que parece eterno, el mundo exterior desaparece. Es un trance extraño; hay algo en sus ojos oscuros que me ofrece una seguridad que no debería sentir hacia un hombre que hace semanas era un completo extraño. Le suelto la mano con lentitud y me giro hacia Arturo. La indignación me da una fuerza

