07 Psicópata

2073 Palabras
Había perdido la cuenta de cuántas horas se había mantenido ahí en la oscuridad, no había ni una maldita ventana que ilumine a aquel lugar, Scarlett se arrepentía profundamente haber dicho aquellas palabras, y más que nada porque lo que le había dicho él tenía cierta razón, él la había tratado bien desde el inicio y ella solo había sido mordaz con él, ella debió disfrutar aquel roce peligroso en vez de decirle aquellas palabras, pero sinceramente ella no se veía pidiéndole perdón, ella simplemente no podía, le alteraba los nervios, se veía incapaz actuar sumisa frente a él, ella no era de esas, no se había escapado con ayuda de su hermana de aquel lugar para luego después de años terminar de sumisa en aquella estúpida mansión, y ahora no tenía idea de lo que pasaría con ella, él le había dicho que vendría tarde y que si le pedía perdón, él la perdonaría, pero aquí estaba la cuestión, ella solo había pedido ser libre, es su derecho, y también están el otro asunto, ¿La terminaría por matar si no le pedía perdón?, él era un monstruo, lo había confirmado en carne propia, la prueba estaba porque la había desnudado y la había arrojada a aquella fea jaula de metal, y tenía frío, mucho frío, mínimo una sábana le hubiera dado, y estaba aquella pregunta que le rondaba en la cabeza, ¿Estaría decepcionada su hermana?, ella se debía que si fuera ella, ella lo estaría, mínimo contaba con su apoyo pero ella no había llegado ni al aeropuerto, pero se repetía mil veces que no era su culpa, si no de su asistente, si ella no hubiera pedido aquel Uber, ella no se hubiera terminado por enrrollar con aquel tipo y mucho menos había obtenido su atención y no hubiera terminado cómo está ahora Entonces no lo resistió más y lloró, lloró por lo que había estado conteniendo por tantos años, los problemas la empezaron a abrumar, había estado por tantos años fingiendo quien no era, riendo y sonriendo como si por su interior no se estuviera quemando, dolía, dolía tanto pero se sentía aliviada de que por fin había liberado aquellas lágrimas que había estado conteniendo por tanto tanto tiempo, sintió un alivio liberador mientras se secaba las lágrimas y soltó una que otra risita, ¿Qué importaba si aquel tipo la terminaba por matar?, ¿Acaso valía algo su vida?, lo único que la había hecho feliz era escoger la carrera de diseño gráfico, ese había sido su sueño desde niña, su único sueño porque había creído ingenuamente de que su familia la apoyaría hasta el final, que su hermana mayor estaría ahí para ver sus logro, ¿Pero qué importaba ya?, no usaba su nombre verdadero, su hermana estaba presa y embarazada, solo Dios sabía cuánto le darían de condena o si sería la muerte, ahí la justicia solía ser muy severa, y ahora ella estaba ahí, desnuda, con los pies sucios porque había estado caminando en tacones y hubo un momento en el que se los había quitado. Así que en realidad ya no le importaba nada, ¿Quién le lloraría si algo le pasara?, su supuesta familia no sabía desde hace tantos años nada de ella y aunque encontraran su cuerpo por ahí, ¿Acaso a ellos le importaría?, lo más seguro es que dijeran que ella había sido desperdicio de mujer, porque así eran ellos, las mujeres solo eran mercancías para intercambiar por poder y riquezas, así había sido en su familia siempre, sin embargo ella no se sentía parte de aquella familia, al cumplir los trece años se había dado cuenta que la única familia que tenía era su hermana mayor, Ciara, y también había notado que físicamente no se parecía a ninguno de ellos, pero con el paso de los años se había olvidado de aquel importante dato Por otro lado estaba Jason, se había descontrolado por un momento él lo sabía, la había metido en aquella espantosa jaula y le había mandado al rincón oscuro, como él solía llamarlo, y hacia tantos años que no mandaba a nadie ahí y eso le preocupaba, ¿Será acaso que la oscuridad se está apoderando de él?, ¿Debía preocuparse?, claro que debía, desde hacía tantos años nadie le había colmado tan rápido la paciencia y ella con solo simples palabras lo había logrado y le había nombrado monstruo, y solo una persona lo había nombrado así y no había vivido para contarlo Hizo una mueca y frotándose los ojos ingresó la contraseña de las cámaras de vigilancia de aquella habitación, por pequeños errores del pasado había preferido que solo él sepa la contraseña de aquel lugar, él no sabía si sentirse masoquista por vigilarla pero debía hacerlo y se sorprendió por lo que estaba viendo. Ella estaba llorando y había terminado por soltar unas risitas, ¿Acaso se había alocado tan pronto?, y ¿Por qué su corazón de él empezaba a latir tan rápido con solo escucharla reír?, ¿Se había enamorado?, él no lo creía posible, no creía en esas mierdas del amor a primera vista y no quería creerlo, él le había dicho que la quería pero como su mujer, su dama exclusiva, se había referido en ambos ser exclusivos porque se había imaginado que a ella no le gustaría compartir y él no estaba dispuesto a compartirla a ella —Estoy loco- había dicho riéndose, y luego se sintió mal por reírse, ella estaba hecha bolita a un rincón de la espantosa jaula, y se notaba que tenía fría y no era para menos, la había metido ahí desnuda pero él estaba seguro de que se lo merecía, él la había tratado bien desde el inicio y ella había terminado por insinuar que sólo sería sexo a cambio de que la deje ir, si ella misma se había dicho puta entonces ¿Quién era él para contradecirle?, pero era muy consciente que a pesar de todo él había actuado mal, así que miro su reloj y suspiro, aún faltaban ocho horas para que termine su castigo y esperaba y rogaba con todas sus fuerzas de que le dijera perdón y él le prometería que nunca más le volvería a poner la mano encima sin su permiso, él de verdad estaba dispuesto a todo para que ella volviera a sus brazos como aquella noche en el Uber Así que dejó a un lado los vídeos de la cámara de seguridad y se concentró en los archivos que tenía al frente, se trataba de la vida personal de Scarlett, había logrado llegar más a fondo porque sabía perfectamente que ella no cooperaria, al menos no por ahora, se sorprendió al saber que venía de una familia acaudalada que tenía vínculos con la realeza, miró otra vez a las cámaras de seguridad y luego regresó su vista a los documentos, no podía creer lo que estaba leyendo, según decía aquel documento, ella estuvo a punto de casarse cuando apenas tenía dieciséis años, y logró escapar de aquel martirio, también decía que tenía una hermana y que era la mayor sospechoso de aquella fuga, pero lo habían descartado de inmediato pues se había sometido al polígrafo y ella no sabía dónde estaba pero luego todo cambió cuando el polígrafo arrojó de que ella le había ayudado, días después la casaron con Matthew Ferrer, un ricachón conocido por golpear a las mujeres y ahora años después había terminado muerto por según las autoridades su propia esposa quién se encontraba embarazada de tres meses El volvió a mirar la cámara y se quedó pensando un momento, y luego sus ojos se abrieron en para en par, ahora entendía todo, la desesperación en su mirada, el porque había salido tan temprano en esa madrugada, miró su reloj, ya iban a ser las cinco de la mañana, suspirando prefirió irse a descansar y se juro así mismo de que si ella se atrevía explicarle el porque, él le dejaría ir, la dejaría libre, la dejaría que vaya a rescatar a su hermana pero si le llegaba a pedir ayuda él se lo daría pero todo tiene su costo y él estaba dispuesto a aprovechar aquello y tal vez ella le odiaría más pero poco a poco lo entendería Se fue a su habitación e ingresó y se empezó a quitar la ropa hasta quedar en bóxer, extendió su sábana y se sumergió en ella, rogando de que por fin pudiera conciliar el sueño y efectivamente pudo hacerlo Por otro lado estaba Ciara Reed, se encontraba desolada y desamparada, había creído por un momento de que su hermana regresaría pues había estado siempre atenta a las noticias de Polonia y ella hace poco se había vuelto toda una sensación, obviamente bajo el nombre de Sharon James, y ella se había sentido orgullosa. Ella negó con la cabeza y se sentó en aquella cama dura, y se tocó el estómago, la verdad era que tenía seis meses de gestación pero sus padres habían querido que la prensa dijera eso, ¿Irónico no?, tenían para pagar a la prensa pero no para ayudarla a salir de ahí, y no era para menos, había asesinado a su esposo, había asesinado a aquel maldito que había abusado tantas veces de ella y la había maltratado, aquel momento en que lo mató solo fue en defensa propia, pues él iba a ultrajarla otra vez y ella no estaba dispuesta a permitirlo, lo había matado utilizando un cuchillo de cocina, y se lo había clavado como estaca en el corazón, al principio se había sentido en shock pero luego se había reído como una loca, y eso le jugaba en contra en las imágenes de vídeo vigilancia, ella aún tenía la esperanza de que su hermana menor viniera a ayudarla, ella estaba segura que vendría y además Ciara ya se había adelantado en dejar dejando en un testamento de que si algo le pasara o si se encontrara incapacitada sería su hermana Scarlett Reed quién se debería encargar de sus pequeños, ella confiaba plenamente de que su hermana llegaría a su rescata, ella no perdería la fe. El juez había dicho que la sesión en donde se la acusaria sería dentro de dos semanas, decidirían su final, y conocía muy bien la pena que le darían si le declaraban culpable, o bien la muerte por petición de la familia del asesinado, o bien podría ser cincuenta años de prisión, pero ella apelaria, ella estaba segura de que daría todo para luchar hasta el final, ella estaba dispuesta a todo pero solo si su hermana llegaba a tiempo, aunque lo más seguro es que aquella familia Ferrer pida tiempo hasta que nazcan sus pequeños, porque si, serían dos, lo que no sabía es si serían mellizos o gemelos pero sería una de esas y ella estaba orgullosa, más allá de que fueran productos de una violación, ellos eran sus pequeños, era ella quien los llevaría por nueve meses, ella estaba dispuesta a todo por ellos y no permitiría que ni los Ferrer ni los Reed, a excepción de su hermana, se lleven a sus pequeños, preferiría la muerte a que ellos caigan en manos de aquellas familias malvadas Miró hacia el techo de su celda y luego empezó a cantar, ella le gustaba cantarles, aún se encontraba sorprendida como había logrado lanzarse encima de su agresor pues su panza estaba enorme, pero ella estaba segura que lo había hecho no solo por su supervivencia sino también por sus hijos y no arrepentía de haber matado a aquel maldito hombre, al contrario estaba muy orgullosa de ello Sonrió por última vez antes de ir a dormir, porque el cansancio ya la estaba venciendo, y pensó por última vez en su hermana, ella tenía mucha esperanza en su hermana y estaba cien por ciento segura de que no la defraudará, de eso estaba completamente segura, ella conocía muy bien a Scarlett Reed Mientras tanto ya habían pasado muchas horas y ya eran las cuatro de la tarde, si, había dormido hasta tarde, así que no perdió el tiempo y con solo vistiendo una bata activó un botón y pronto aquella horrorosa jaula apareció en su campo de visión y junto con eso apareció Scarlett o Sharon como sea, y pronto aquellos hermosos ojos azules le miraron, él ya sabía que terminaría cayendo al mismo infierno por ella
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