06 Jason Hale

2407 Palabras
Eran algo de las tres de la mañana y Scarlett recordó que aquella hora le decían, “La hora de los muertos vivientes", y eso le dio escalofríos pero pronto eso lo dejó de lado al ver que ya estaban llegando a una mansión muy bien resguardada, pero de pronto el miedo otra vez la invadió, no tenía idea de quién era el jefe o porque se las había agarrado con ella, solo esperaba que no fuera de aquellos viejos pervertidos que le ponían los pelos de punta y más que nada rogaba de que le dijera cual era su problema con ella y la dejara irse pronto, pero vaya que ella no se imaginaba en el gran problema que se había metido. Le hicieron bajar con cuidado y la resguardaron hasta estar al frente de la mansión, ya habían pasado pero aquellas enormes rejas de metal, y encima por un estúpido identificador de voz, ¿Quién mierda pedía un identificador de voz?, ya bueno, eran gustos excéntricos del gran jefe, que aunque ella no supiera quién es ya le estaba agarrando cólera, pronto las enormes puertas se abrieron y de ella salió quién menos esperaba Era Jace?, no, Jason, si Jason Hale?, si, ese nombre, ¿Él era el gran jefe?, no, no podía porque eso implicaba de que él era un tipo el cual no debía fiarse, el tipo de ojos heterocromáticos le miró sonriente y miró a sus hombres con una gran sonrisa en su rostro, habían logrado atrapar a aquella mujer de ojos azules intensos, la cual le había dado un gran orgasmo histórico, según él. Y se dijo mentalmente de que les daría una gran recompensa por su gran desempeño laboral, claro, si es que secuestrar a una persona si quisiera se podía considerar de qué era un trabajo, volviendo al tema, el tipo Jason, se encontraba satisfecho por aquel logro y no pudo evitar morderse el labio al ver que su querida Scarlett estaba solo en un baby doll de satín y tenía una gabardina encima pero que dejaba un buen espacio para ver aquellas suculentas y esbeltas piernas, Scarlett al notar aquella se cabreó y no pudo evitar decirle —No soy un maldito pedazo de carne, imbécil- habló cruzándose de brazos y pronto entendió que había cometido el peor error de su vida, ¡Todo en aquel tipo gritaba peligro!, bien podría ser un jefe de la mafia o bien un maldito secuestrador de trata de blancas, y ella sin duda era muy blanca, aquel palidez la hacia resaltar mucho, pero ella no tenía idea de que Jason imaginaba las mil y un maneras de poder marcar con sus manos aquel apetitosa piel —Entremos, está haciendo demasiado frío y Scarlett no debe enfermarse- Scarlett le miró sorprendida, ella no recordaba haberle dicho su nombre, más que nada porque estaba cien por ciento segura de que no volvería a ver a aquel tipo por el resto de su vida, pero vaya que había estado equivocada Sin protestar ella le hizo caso, y aquellos tipos que estaban atrás de ella le siguieron el paso, más que nada para que no intentara nada estúpido aunque de igual manera sería un caso perdido, nadie nunca había logrado salir de aquella mansión y ella no sería tal excepción, aunque bueno... siempre podría salir muerta. Jason quién se encontraba a la cabeza de vez en cuando miraba de reojo a Scarlett, su comportamiento no le había molestado, al contrario le fascinaba, pero lo que no le gustaba era que le falten el respeto frente a sus hombres pero era claro que ella no tenía idea de eso, por lo que se las cobraría más adelante por ahora no quería asustarla, ya bastante tenía con aquel secuestro. La guío hasta una sala también resguardada por más de diez hombres, sin contar al equipo tecnológico que vigilaban todas las veinticuatro horas por las cámaras de seguridad cada rincón de aquella mansión, menos las habitaciones, Jason había sido comprensivo en eso, y tampoco es que le encantara la idea de ser visto desnudo por algunas féminas del equipo de seguridad, era un perro si, pero lo que es trabajo es trabajo y él tenía eso muy claro desde aquel.... incidente Terminaron por tomar asiento uno frente al otro, Scarlett había decidido sentarse en un asiento individual, no quería a nadie a ningún perro faldero de Jason a su costado, pero claro que ella no sabía que Jason no permitiría que sus hombres se sienten al costado de su nueva presa, ya bastante había tenido por no haber ido él mismo personalmente por ella, y por lo que había notado ellos tampoco la habían tratado mal, así que en eso estaba tranquilo pero aún así quería a todos los demás lejos de ella, por lo que les hizo una seña y les dijo —Tuvieron bastante por hoy, vayan a refrescarse- había dicho Jason mientras miraba a Scarlett, sin duda aquella chica era toda una belleza, luego de aquel intenso orgasmo él no había podido sacarsela de la cabeza, y más aún cuando ella se había bajado del Uber y no le había dicho su hermoso nombre Y ahora podía repetir el nombre de Scarlett Reed cuántas veces quiera pero... había algo que le tenía con mucha curiosidad, ¿Si su nombre era Scarlett, porque los demás la conocían como Sharon James?, eso también había hecho que quisiera saber todo de ella pero por más raro que fuera él no había encontrado nada, el nombre de Scarlett Reed era todo un misterio, había logrado averiguar solo eso al ver que no encontraba más que datos banales sobre Sharon James, por lo que volvía al inicio, ¿Quién era ella realmente?, y lo más importante ¿Confiaría en él y le contaría? Él le sonrió, pero ella no, le miró seria, estaba aguantando la ira, no le convenía desquitarse con él, se veía a lo lejos lo peligroso que era, y no tenía idea si era un criminal y no quería meterse con esa clase de persona, él se rió y dijo algo que le dejó perpleja —Así que ¿Te debo decir Sharon o Scarlett?, ¿Con cuál de ambos te sientes más cómoda?- ella se mordió los labios y le miró sorprendida, si, le había tomado por sorpresa, ella ni siquiera se había dado cuenta de ese pequeño detalle y más que nada ¿Con cuál de ambos nombres se sentía cómoda?, no sabría decirlo, en estos casi cuatro años ella se había sentido muy cómoda con el nombre de Sharon que hasta había veces en los que se olvida por completo de su otra familia, o si es que se les puede llamar así, por otro lado estaba Scarlett Reed, el gran apellido multimillonario, ¿Siquiera extrañaba su país?, no para nada, pero a quien si extrañaba era su hermana y ese era un gran motivo para volver, sin embargo sus planes habían sido frustrados pro aquel tipo frente a ella, que la miraba cual depredador mira a su presa ¿Debería sentirse halagada? o... ¿Temerosa?, lo más segura que ella estaba era para la segunda opción, y aquella mirada se lo decía todo —Scarlett- había dicho finalmente mirándolo fijamente, él aceptó tal desafío —Ya veo, para adorar aquel hermoso nombre no debiste abandonarlo por más de, ¿Cuántos años?, ¿Me haces los honores?, oh, ¿No quieres decirlo?, bueno entonces lo diré yo, seis años ¿No es así?- ella apretó los labios al igual que los puños, ella lo había retado y él se la estaba devolviendo a su manera —Eso no es de tu incumbencia, ahora podrías ir al grano, no tengo todo el día. Ahora mismo debería estar..- pero él no le dejó terminar y la interrumpió diciendo —¿En un estúpido avión?, ¿Eso querías decir?, lamento arruinar tus planes. Pero eso no sucederá- ella le miró sorprendida y se paró furiosa, se acercó cruzada de brazos hacia él y le señaló con el dedo, y de inmediato sus hombres se acercaron pero Jason les hizo una seña para que se mantengan al margen —Por tu maldita culpa estoy perdiendo mi valioso tiempo,¿Quién te crees que eres?. Dime lo que quieres y acabemos con esto- él sonrió y negó, ¿Acaso no era obvio?, la quería devuelta en su cama, la quería dar tan duro como cajón que no cierra, todo en ella era magnífico, aquellos ojos, aquellos labios, aquella hermosa figura esbelta, él la quería solo para él y obtendría todo de ella de eso estaba seguro —Te quiero a ti- ella le miró sorprendida y a la vez incrédula, ¿Quién se creía aquel tipo para quererla a ella?, ¿Por qué de tantas mujeres la escogía a ella?, no era más que una simple diseñadora gráfica que estaba escalando en la sociedad y que había huido de su familia maniática, no era más que otra cosa normal en las personas, ¿No es así? —Estás loco- había dicho Scarlett mientras retrocedía asustada, aquel hombre se había parado y se estaba acercando a ella, ella nerviosa terminó por caer el el sofá y él se colocó encima de ella, ella le miró aterrada y estuvo por empujarlo pero él se adelantó y le tomó ambas manos y se las pasó por encima de la cabeza, ella le miró asustada y empezó a negar y él se carcajeo —Creo que ya hemos estado en una situación similar y terminó en otra manera más placentera- ella negó e intentó darle un rodillazo pero él actuó moviendo sus piernas y colocándose al medio de ella —Si esto es pecar pues no me importaría seguir haciéndolo- y con eso empezó a besarla,ella gimió del placer, su rodilla estaba presionando un punto muy sensible para ella, arqueó mi espalda, no podía creerla que otra vez estaba volviendo a caer ante aquella tentación, no entendía porque su cuerpo reaccionaba de manera automática a su toque y mucho menos sus labios —Nunca dejes de hacerlo- había dicho ella sin querer y por alguna razón tampoco se arrepentía, sus ojos se abrieron por un rato y notó como los hombres que estaban antes ya no estaban, pero dejó de pensar en aquello y siguió disfrutando de aquel intenso beso y aquel toque en su zona sensible Sus manos de Jason recorrieron el cuerpo de Scarlett a su antojo, aquellas curvas que recordaba muy bien, le estaban volviendo loco y pedía a gritos todo su cuerpo poseerla ahí mismo pero su parte sensata reaccionó primero y de un movimiento ella terminó encima de él enrrollando sus piernas alrededor de la cadera de él, tropezando pero sin dejar de besarse llegaron a la habitación de Jason, ella no se detuvo a admirar su habitación, estaba tan perdida en aquella lujuria que todo su cuerpo gritaba por más, ella no quería parar y tal vez luego se arrepentiría de ello pero este era su momento y lo quería disfrutar y nadie se lo iba a impedir, él dejó de besar sus labios para luego bajar por la cueva de su cuello, empezó a dejar pequeños chupetones en aquella piel pálida, y le quitó la gabardina, aquella prenda había terminado por parar en la otra esquina de la habitación mientras que aquel baby doll estaba por seguir aquel camino pero entonces ella tuvo que decir lo que no debía, y se maldijo tanto no haberse quedado callada —Déjame ir, por favor- había rogado y por un momento Jason le miró serio pero la terminó por ignorar, y prosiguió a quitarle aquel baby doll de satín, prefería ignorarla para que no se le subiera la cólera, no quería desquitarse con ella, quería disfrutar y a como ella no se callara no mediría sus acciones —Jason, por favor. ¿Quieres sexo a cambio de mi libertad?, estoy dispuesta a dártelo pero debes prometerme que me dejarás ir- ¿Qué había dicho aquella peliroja tonta?, ¿Acaso no le había entendido?, él la quería, la quería toda ella, no quería solo una noche de sexo y ya, él la quería para toda su vida y ella lo tuvo que j***r con aquel comentario Pero entonces ella acaso lo veía así, ¿Solo sexo?, bien, entonces le demostraría quien manda ahí —No debiste haber dicho eso- entonces él terminó por desgarrar aquel baby doll, ella gritó por la sorpresa e intentó cubrirse pero él se lo impidió y agarró un mando que había al costado de ella y aplastó un botón, ella le miró asustada y él le miró enojado, le había hecho enojar y ahora se arrepentiría de haber dicho eso —Tú lo pediste, pude haberte tratado bien, pero tú quisiste ser la puta así que eso serás- ella no le había entendido pero entonces él destrozó sus finas bragas y ella le miró alterada y empezó a negar, entonces apareció en su campo de visión una jaula, ella le miró incrédula y aterrada ¿Acaso aquel psicópata la metería allí? y entonces obtuvo su respuesta, le importó muy poco estar desnuda frente a él y empezó a correr hacia la puerta pero él se lo impidió y le agarró fuerte del cabello y ella chilló del dolor, lágrimas de impotencia empezaron a bajar de sus ojos y él terminó por arrastrarla hasta aquella jaula y la tiró ahí —Fui amable desde un principio y tú solo te portaste mordaz conmigo, así que espero y reflexiones ahí abajo y cuando regrese mañana pidas perdón. Y no comerás en todo el día- le señaló enojado, ella le miró aterrada, aquel tipo era un completo monstruo, ya no parecía nada a aquel tipo que había conocido en aquel estúpido Uber s*x —Eres un monstruo, estás loco- le susurró y pronto la pupilas de Jason se dilataron más, estaba a punto de perder el control de su mismo así que activó la alarma de aquella jaula y luego apretó en botón que había presionado antes para regresar al sitio donde estuvo, y llevándose consigo a Scarlett —Loco por ti- había respondido él, no importó cuanto le lloró, cuanto pidió a gritos que no hiciera eso, a él no le importó mandarla desnuda hacia aquella oscura y fría habitación y con ella dentro de aquella jaula.
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