Sé que Jair decía que todo estaba bien en casa pero yo no podía borrar de mi mente la imágenes de la mansión en llamas, confío en su palabra pero mi pecho dolía, sentía que algo no estaba bien, pero si quisiera complicar las cosas aquí tampoco es que marchara como esperaba. -¡Señor alerta ! Nos caen desde la loma.- escuchaba a Jair Hace un momento nos habían disparado con todo un arsenal, mi pecho había sido impactado con dos proyectiles. -Quiero a Miguel.- -Pronto señor.- Nos acercábamos a la casa principal, mis hombres estaban disparando bajo mis órdenes, Jair era un muy buen soldado, siempre sabía cómo actuar sin exponernos. -Señor, entraremos por la parte de atrás, por favor esté preparado por qué Miguel nos espera.- -¿Seguro está?- -Si señor.- respondió -Quiero que acabe r

