Al día siguiente, mi cabeza se encontraba en cualquier otro sitio menos en lo que fuera que estaba diciendo la profesora que explicaba un nuevo tema frente a mis ojos y no porque no estuviera interesante, sino porque no había podido dejar de pensar en lo ocurrido durante los últimos días. Sobre todo en aquella discusión que habíamos tenido con Dominique y que involucraba a mi hermano. ¿Entonces debía dudar de Alexander? Me pregunté pero enseguida sacudí la cabeza alejando aquellos pensamientos porque después de todo era mi hermano, lo conocía mejor que nadie y sabía que jamás podría estar involucrado en la desaparición de una estudiante o siquiera de una persona cualquiera. Sin embargo, aquella pregunta no me había dejado pegar el ojo durante toda la noche, me encontraba desvelada y aunqu

