No terminaron de hablar bien, Omer había llegado hasta él y le había comentado algo por lo que Serkan tuvo que pedirle disculpas y dejarla sola, sabia que algo malo estaba pasando, el turco, como de costumbre no había hecho ninguna expresión con su rostro, pero sabía ser algo de mucha urgencia como para dejarla casi que plantada luego de darle el anillo. Aún lo tenia en su dedo, de hecho, ni si quiera lo sentía era como si ese argolla hubiese estados destinada por y para ella. Termino entrando a la casa y pidiendo un te de limón para tratar de calmar un poco el fuego que estaba sintiendo por dentro, no dejaba de mirar ese cuadro suyo que pensó que ya no existía, no tenia ni idea de lo que estaba pasando allí. En su mente desde que se caso con Reijan ellos vivían felices juntos, pensaba q

