Serkan a penas se estaba acostumbrando al hecho de estar comprometido, u noviazgo con Alexandra debía ser serio desde el principio por lo que para tenerla cerca debió hablar con su padre y pedirle su mano, nunca antes había imaginado que terminaría siendo amarrado por una bella mujer d rojos color miel, pero en realidad no le importaba tener que renunciar a a muchas cosas con tal de tener solo para él a esa bella mujer. Era la tercera vez que la italiana estaba en Turquía, las veces anteriores no había permanecido en el país por más de una semana, pero esta vez al ser su prometida comenzaría con el trabajo serio de su conversión al Islam para poder contraer nupcias con el Kral de los Ceza, esa fue la primera regla que le dijeron y la cual ella no dudó en aceptar, sabía que para muchos en

