Su respiración agitada en mi boca, alteró mis sentidos, me hizo olvidarme de absolutamente todo, incluso de que estaba embarazada, pude sentir la erección de Thiago, por encima de su pantalón, lo besé con furia, necesitaba sus besos, su agitación me excitaba más. - Esta vez no me desprecies - Dijo Thiago pasando su mano por mis pechos - No - Logré decir en voz baja - Aquí no es un lugar cómodo - Contestó, y hasta entonces mi mente se volvió en sí, estaba embarazada y en ese sofá no podría ni acomodarme ni moverme Thiago se levantó sin dejar de mirarme con deseo - Ven, sígueme - Dijo agitado , caminando en dirección a una de tantas habitaciones que habían en la enorme casa El cuarto era completamente bello, la cama grande con un gran respaldar café, las sábanas eran blancas, era una

