El frío de la madrugada me despertó, llena de alucinaciones, corrí al baño, la incontinencia urinaria me fastidiaba, mientras caminaba también sentí nauseas, vomité como un perro, me vi al espejo y me lavé la cara, fue ahí que decidí que lo mejor sería aceptar la propuesta de Laura. - No es tu culpa, Lisa, no podrás con esto - Me dije viéndome pálida en el espejo Regresé a mi cama aún con la terrible idea en mi cabeza. No pude dormir, la imagen de Thiago, la idea de convertirme en madre, la fantasía de una relación formal con Thiago, me atormentaba horriblemente y sobre todo confundida por la bondad e ironía de las acciones de él, me quitaron el sueño. Cuando el reloj marcó las siete en punto me levanté, tomé una ducha, busqué ropa decente y me peiné, convencida de mi decisión, lo mejor

