El dolor me venció, pero necesitaba hablar con alguien, mostrarle lo triste que estaba por la situación confusa con mi jefe, o simplemente decirle que había ganado un premio que me daba la pauta necesaria para convertirme en una fotógrafa reconocida y que sobre todo le estaba dando realce a una de las mejores agencias de modelaje en el país. Lo único que se me ocurrió fue llamar a mi amigo James. - James, soy Lisa, ven a mi casa - Le supliqué en la llamada -Lisa, qué alegre escucharte, ayer me he dado cuenta que tus fotos obtuvieron el primer lugar para la revista, felicidades por eso, te marqué al otro número pero nadie respondió - Contestó mi amigo completamente contento, entonces supe que la mayoría de personas se daban cuenta sobre mi logro - Sí, perdí mi teléfono anterior, pero rec

