Todo fue felicidad hasta que sonó su celular, Thiago lo tomó y al mirar la pantalla, su rostro cambió, se apartó de mí rápidamente, agarró el control del equipo musical y lo apagó, no comprendí y ni siquiera me atrevía a preguntarle, solo pude respirar hondamente, sintiendo que de nuevo la calma se perdía, que seguramente pasaba algo grave, algo de lo que no podía enterarme, me quedé a media habitación con los ojos desorbitados, mirando cómo se vestía lleno de ansiedad, me crucé de brazos para esperar una respuesta, pero ni siquiera pudo darme la cara. - Quédate aquí, si no regreso a la media noche, por favor no me esperes, mañana vendrá el mismo conductor para llevarte a la universidad, comida hay en suficiente en la cocina, he dejado todo preparado para ti, no te hará falta nada, no te

