- No sé a qué te refieres – dijo fríamente. - Me refiero a que te crecen los colmillos y a que bebes sangre. Me refiero a que moriste en 1901 – dije molesta. Apretó los labios y miró los folios de su mano. Por lo visto no sabía que ese artículo estaba en Internet. - ¿Qué eres, Yoongi? Me miró. Cada segundo se hacía eterno. Se pasó la mano por el pelo con un gesto abrupto. - Te lo repetiré, no sé qué quieres de mí. Me cansé del juego. - Entonces te diré yo lo que eres, ¡un vampiro! Me pareció ver enfado en su gesto, luego su rostro se convirtió en una máscara fría y ausente, una máscara que me hizo apretarme más contra el respaldo del sofá. - No sabes lo que dices – dijo. Meneé la cabeza. - Si lo sé. Vi como bebías del cuerpo de aquel tipo, vi cómo lo mataste, y me acuerdo de que

