- No lo sé. ¿Casualidad? ¿Demasiada adrenalina? – soltó después del silencio. - ¿Manipulas la conciencia de las personas a menudo? - Cada vez que bebo. Así lo establece la ley, por lo menos en cuanto a humanos se trata. Si no, llamaríamos demasiado la atención. Pero tiene que haber contacto ocular; en caso contrario, no funciona. - ¿También se lo haces a los tuyos? - Con un lamia no funcionaria, ni con un vampiro poderoso. Co un creado joven no supondría gran problema – respondió con altivez. - ¿Un >? – pregunté frunciendo el ceño. - Un vampiro. Así los llamamos los lamias. - ¿Cómo se crean? - No es sólo a través del mordisco, como todos los humanos se imaginan, sino que es fundamentalmente una decisión del lamia.... O del vampiro. - ¿Me estás diciendo que un vampiro puede crea

