Karol Brown Observo ahora su rostro lleno de culpabilidad y confusión al mismo tiempo. No me puedo creer que han pasado dos años y él sigue comportándose como un niño, sé que los celos a veces nos superan pero hay que aprender a controlarse, yo he aprendido a controlarme...Bueno sólo un poco. El punto es, que reaccionó demasiado rápido, es como si nunca nos fuéramos separado. Como si él y yo jamas hubiéramos terminado. Mis mejillas casi, ¡sí casi! se prenden en rojo cuando se acerca un poco más. Doy un respingo cuando su mano se posa en mi cadera y entonces es cuando digo -Sabes que no es necesario agarrarme de la cadera para ello, ¿no? -Lo sé, pero quiero hacerlo. - Yo no quiero que lo hagas. -Tú sí quieres. - Me presiona un poco más contra él. Abro los párpados incrédula - ¿Cómo

