Karol Brown Abro la puerta y mis mejillas se prenden en un rojo intenso cuando su cuerpo se abalanza hacia el mío rápidamente. Noto el sabor del alcohol en sus labios, algo que no hace más que encenderme nuevamente. Y es en ese entonces, cuando decido detenerle con una mano en su pecho. -¡¿Qué mierdas haces?! -¿Quieres salir? - Su respiración es apresurada. -¿De qué estás hablando? y ¿Qué haces a esta hora en la calle? -Ni siquiera mi madre se altera tanto cuando voy a salir - Se ríe y yo niego con la cabeza. -Haz tomado.- Anuncio cuando recuerdo sus labios sobre los míos y su aliento luego fundiéndose en mis mejillas. -Dime algo que no sepa. -Estas borracho y al parecer eres tremendamente insoportable cuando lo estás. -Uy discúlpame por herir tus sentimientos - Se tambalea un

