Mentiría si decía que había logrado poder dormir cuando claramente había pasado toda la noche pensando en lo ocurrido. Luego de haberme ido de allí fui a entregarle la camisa a Luis, resulta que conocí también a su hermana, Jenny, y entre tanto hablar intercambiamos números, sin embargo esa distracción no me había echo dejar de pensar en ése peculiar pelinegro y todo lo que lo rodeaba. Era gracioso como es que tenía el número de Luis, y el chico con el que se suponía que tenía algo extraño con él, ni siquiera su número o una charla estable podía mantener. La clase había terminado y pude notar de reojo como Lukas intentaba acercase entre tantas personas mientras yo intentaba alejarme más. No tenía ganas de hablar con él, mucho menos de que me restregaran en cara lo mal que hago y que cr

