Segunda Parte-22

2032 Palabras

No estaba. Corrí a la puerta y presté oídos pegando la oreja en la madera; trataba de escuchar cualquier ruido procedente de la escalera. Miré por el visor, forzando la postura para alcanzar un mayor ángulo de visión sin conseguir ver nada sospechoso. El ascensor estaba parado y no se escuchaba el menor ruido, así que decidí que me estaba pasando de la raya, que la histeria no me iba a ayudar en absoluto, y me tumbé en el sofá respirando acompasadamente. Alguien me había dicho que era un remedio eficaz para un estado de nervios sobreexcitados. No recordaba quién fue, pero supuse que a él nadie pretendía cortarle el cuello, porque después de una buena tanda de respiraciones acompasadas mis nervios seguían igual de sobreexcitados y lo único que aprecié fue que aquella falda me apretaba más d

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR