Vanessa Thompson. Salgo del edificio y camino a paso rápido solo unas pocas calles más abajo. No le di a Angélica la dirección exacta, porque, además de que no quería que supiera donde estuve alojándome, ella era muy capaz de despertar a todo el barrio con su llegada. El Mini Cooper color rosa, así como el de Barbie, de mi amiga, es inconfundible. Con solo verlo una sensación de alivio me recorre, porque a pesar de que me sentía segura con Chase, Angélica significa para mí, recuperar ese concepto de familia que tan destrozado tengo hoy. Es lo único que me queda, intacto, de mi anterior vida. Mis ojos arden con la necesidad de derramar las lágrimas, no sé si por felicidad, dolor por una pérdida que comienzo a entender, seguridad o si vas más allá de todo eso. Y solo me basta que ella s

