Chase Baldwin. A primera hora de la mañana, aunque es domingo, Peter hace su aparición. Puedo siempre estar molestándolo, pero si alguien es cumplidor en su trabajo, es él. Y aunque sabe que esto es un tema más personal, del que podría negarse a participar, años de amistad nos respaldan. —¿Dónde está? Quiero conocer a la mujer que te trae cogido por los huevos —pide, riéndose a carcajadas, en cuanto cruza la puerta principal. Ruedo los ojos y le dedico un bufido. A pesar de que Vanessa no está y él, por supuesto, no lo sabe, le importa poco que ella pudiera escucharlo decir tal barbaridad. —Cálmate un poco, Peter. No vas a conocer a nadie. Su mueca de decepción me hace reír. —Es inevitable que nos encontremos, Chase —declara, con una diversión oculta con la que quiere molestarme

