Vanessa Thompson. Salgo del baño con la misma ropa que antes llevaba puesta, no es como si estuviera sucia, la verdad. Una sonrisa malévola se forma en mis labios al pensar en lo que Chase me dijo sobre su erección y lo que tendría que soportar toda la noche, pero tampoco es que quiera provocarlo tanto. Sí me gusta que me haya retado, que haya puesto nuestro encuentro en el nivel más casual que puedo soportar ahora. Se lo agradezco, porque todavía no soy capaz de portarme lo atrevida que debo ser para emparejarme con él. El reto es algo que me da miedo y me emociona a la vez. Según Chase, lo que debemos hablar es algo serio y ya presiento que se tratará de Steve. Froto mis brazos con mis manos cuando un escalofrío me recorre, de solo pensar lo que puede ser. No dudo que ya haya dado s

