SAMANTHA: Londres.. Estaba atenta a cada movimiento dentro del almacén, revise mi arma para verificar que estuviera cargada luego la posicione entre mis manos como debía estar. A lo lejos escuchaba las voces de los dueños del almacén. Caminé un poco más y los encontré a todos reunidos en una mesa, sentí ganas de vomitar al ver a la chica encima de la mesa inconsciente, desnuda y golpeada. Me acomodé la mascara para que solo tapara mi boca, tomé aire y corrí hacia ellos para empezarles a disparar. Logré darle a dos de ellos pero tres salieron corriendo hacia la salida. —¡Están en las salidas! —comuniqué a través del radio— ¡No los dejen salir! Estaba por llegar a la chica cuando siento un golpe seco en la cara que me hace tirar el arma lejos de mi, reaccione a tiempo y me puse boca ar

