— Tengo muchas llamadas perdidas tuyas, ¿sucedió algo con la compañía? — pregunto disimulando mi voz llorosa. — Cordelia, tenemos que hablar, realmente tenemos que arreglar las cosas, sé que fui un imbécil que te hizo daño pero quiero que arreglemos las cosas, no suelo ser tan impulsivo pero después de toda una semana de no verte ni hablarte, verte con ese tipo me hizo perder el control — respiro suavemente para no perder la compostura. — Alessandro, dijiste cosas muy horribles, no puedo dejar pasar por alto eso. — No tienes que hacerlo, realmente no pero, ¿puedes darme una oportunidad para demostrarte que puedo ser mejor?. — Esta semana iré a Estados Unidos, hay cosas que debo resolver de la compañía, allí hablamos, coordina una cita con mi padre en lo que yo regreso, no hagas pregunt

