André Afortunadamente, no tengo el virus, el médico me había dado la noticia como si estuviera con pena por haber sido traicionado. Nada de eso importa, no amo a Fabiana y ni podría querer hacerle daño... André - Vamos a casa, necesitas descansar. Fabiana - ¡Eso es mentira, necesitan hacer más pruebas! André - El médico no tiene dudas, pero ya basta. Vamos ahora. Fabiana Nadie puede saber, esa enfermedad es maldita. Van a sentir asco de mí, fue el bandido de Victor que me pasó eso... Al llegar a casa, me eché a llorar, y hace mucho tiempo no me permitía llorar así. Fabiana - Si le dices a alguien sobre esto va a acabar con nuestra vida, André, imagina cómo te van a tratar también. ¿Crees que creerán que estando casado conmigo no tienes el virus? Tomó un vaso de agua y me lo dio.

