Era ciclista, y corriendo una carrera de las muchas que ya llevaba en su vida, ¡lo que son las cosas que suceden en un segundo, y que no se pueden evitar! Nos contaba cómo si le estuviera pasando en ese instante, cómo iba el primero del pelotón de ciclistas y en un momento volvió la cabeza, para mirar a que distancia iban los demás, y cuando de nuevo miró para adelante, vio allí casi en la rueda de su bicicleta un niño. Sí, un pequeño que se había soltado de la mano de su padre y había echado a correr, fue solo eso, un instante, pero no se lo pensó, quizás es que ni siquiera le dio tiempo a ello, hizo un giro para evitar atropellar a ese pequeño y derrapó. Se quedó en silencio, ese silencio raro en el que se queda una persona, cuando no le salen las palabras de la emoción que siente inte

