―¡Pero bueno!, ¿dónde está la deportista que siempre se burla de mí, cuando vamos a algún sitio, diciendo que, que poco aguante tengo? ―le dijo Jenaro allí a su lado. ―Mira, una cosa es hacer deporte y otra este maratón al que tú me traes. Quieres que veamos todo de una vez y no puede ser. Si al menos me dejaras ver algún escaparate de vez en cuando ―le estaba diciendo ella que seguía aun sin ponerse a andar. ―¡Bueno, acabemos!, ¿todo esto es porque hemos pasado por un montón de tiendas y no nos hemos parado?, ¡pero cariño!, si las tiendas son lo mismo en todas partes, ¿te imaginas llegar a la oficina en Sevilla y que te pregunten por Varsovia?, y les digas si está o la otra tienda tenían este modelito o el otro. ―¡No seas exagerado!, no digo yo, que nos paremos en todas, pero sí en alg

